Por David Nogales
El dólar registra un fuerte salto y alcanza los $ 1.000 en casas de cambio de Santiago
El alza de la divisa estadounidense se dio en un contexto adverso para los mercados y en el que los precios del petróleo se empinaron a unos de los niveles más altos desde el estallido de la guerra en Medio Oriente.

Hasta que sucedió. El dólar tocó este viernes la barrera psicológica de los $ 1.000 en algunas casas de cambio de Santiago, en medio de un complejo escenario internacional marcado por la caída de las bolsas y un fuerte salto en el precio del petróleo.
En el mercado cambiario formal, la divisa estadounidense cerró en $ 995, con un alza de $ 8,45 (0,86%) respecto de la jornada previa.
A nivel intradía, el dólar alcanzó un máximo de $ 996,20, según los registros de la Bolsa Electrónica, mientras que el sistema Datatec marcó un peak de $ 995,50.
Se trata de su nivel más alto desde enero de 2025, de acuerdo a los registros de Tradingview, cuyo gráfico intradía revela que la divisa también toco los $ 1.000.
Los ataques a la navegación en el Estrecho de Ormuz y a infraestructura energética en Medio Oriente llevaron al Brent a superar los US$ 116 por barril, su mayor nivel desde fines de abril.
“Eso desató una búsqueda de activos refugio que castiga a monedas emergentes como el peso”, dijo Agustín Vargas, analista de mercado de Capitaria.
Según Vargas, en términos técnicos la zona clave se ubica en torno a los $ 990, el máximo de abril. Si ese nivel se supera con fuerza, explicó, los $ 1.000 aparecen como el siguiente objetivo.
“Para que eso ocurra tendríamos que ver una nueva escalada en Medio Oriente, una corrección del cobre o un tono más duro de la Fed en su reunión de la próxima semana. Y ese último punto vuelve a estar sobre la mesa”, sostuvo.
Para Ignacio Mieres, head of research de la plataforma XTB, el peso chileno también se ha visto presionado por una actividad económica débil, una menor producción de cobre y una mayor necesidad de dólares asociada a la crisis energética, que encarece las importaciones.
“Esta dinámica se ha acelerado en las monedas de economías emergentes importadoras de petróleo, y el peso chileno ha estado entre las más afectadas”, afirmó Mieres en una nota.
Presión sobre los precios y las bencinas
Un dólar en torno a los $ 1.000, en un contexto de combustibles caros, suma un riesgo adicional para la inflación en Chile, ya que no solo encarece la importación de petróleo y combustibles, sino también la de alimentos e insumos para su producción, como trigo, harina, aceites vegetales, fertilizantes y aditivos alimentarios.
Hay que recordar que Chile es un importador neto de petróleo y esta semana la ENAP reportó un nuevo incremento en los precios de los combustibles locales, con máximos históricos para el diésel y alzas de más de $ 40 para las bencinas.
“Esto puede elevar los costos de elaboración de productos básicos como el pan, las pastas y otros alimentos, además de encarecer el transporte y la distribución. El impacto no es inmediato ni automático, porque depende de la duración del alza cambiaria y de cuánto puedan absorber las empresas. Sin embargo, si el dólar se mantiene en esos niveles, podría generar nuevas presiones sobre la inflación y dificultar la recuperación del poder adquisitivo de los hogares”, dijo a Pulso Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la U. Autónoma.
Mayores presiones inflacionarias pone en dificultades al Banco Central. En condiciones “normales”, bastaría que el organismo suba la tasa de interés, pero el escenario es más complicado que eso debido al pobre desempeño de la economía este año, con perspectivas de un crecimiento cercano a 0% al cierre del ejercicio.

Y aunque es rol del emisor controlar la inflación, el equipo económico del gobierno tampoco quería un escenario en el que el tipo de cambio llegara hasta los $ 1.000.
“El ministro Quiroz está muy preocupado por la escalada del tipo de cambio y por nada del mundo quiere que el dólar llegue a ‘luca’. Sabe que un dólar alto no sólo afecta los precios de los combustibles en Chile, sino también a la actividad y a las cuentas de las finanzas públicas”, dijo un cercano a Teatinos 120, de acuerdo a Pulso Domingo.
La misma fuente atribuyó las inéditas declaraciones de Quiroz de las últimas semanas, en torno a la trayectoria de la tasa de interés y rol del Banco Central en el manejo inflacionario, a su inquietud con el alza del dólar.
“No necesitamos bajar la tasa, y, muy por el contrario, creo que la economía ha pasado a repuntar en el último trimestre y el próximo año también”, dijo sorpresivamente Quiroz a fines de agosto. “El Banco Central es el responsable de la estabilidad de precios. Nos gustaría que esto fuera bajando y hay que tomar las medidas desde el punto de vista monetario que haya que tomar para mantener la inflación a raya”, complementó el ministro hace una semana, luego de conocerse el dato de inflación de septiembre (0,4%).
Las sorpresivas declaraciones del ministro son interpretadas en el mercado como un llamado soterrado de la autoridad de Hacienda a que el Banco Central evalúe la posibilidad de subir la tasa de interés en sus próximas reuniones, lo que podría generar un transitorio freno a la escalada alcista del tipo de cambio en Chile
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