Por Cristina Cifuentes
La lucha de Netanyahu por mantenerse en el poder
El primer ministro israelí pretende mantenerse en el cargo tras las elecciones del martes. Sin embargo, los sondeos señalan que el partido Yashar, de Gadi Eisenkot -exjefe de las Fuerzas de Defensa de Israel- tiene opciones de conseguir una mayor cantidad de escaños.

Israel se prepara para lo que muchos consideran las elecciones más trascendentales de su historia. Los comicios generales del próximo martes serán los primeros desde los ataques liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023 contra Israel y los subsiguientes conflictos en Gaza, con Irán, Hezbolá y los hutíes.
El actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, líder del partido gobernante Likud, lucha por mantenerse en el cargo. Sin embargo, la mayoría de las encuestas muestra que el conglomerado que obtendría la mayor cantidad de escaños será el recientemente fundado Yashar, de Gadi Eisenkot, exjefe de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Su popularidad se explica en parte por su trayectoria militar y a su relativa inexperiencia en la política. Perdió a su hijo, un soldado, en los primeros meses de la guerra de Gaza, y formó parte del gabinete de guerra israelí bajo el mandato de Netanyahu hasta que dimitió en 2024 por desacuerdos sobre el conflicto. Ha basado su campaña en la exigencia de responsabilidades por las fallas de seguridad que condujeron a los atentados del 7 de octubre.

Entre los demás líderes de la oposición se encuentran el ex primer ministro Naftali Bennett y Avigdor Lieberman, ambos de derecha que defienden posturas duras en materia de seguridad, y Yair Golan, de izquierda, que apoya la retirada de Israel de amplias zonas de Cisjordania. A pesar de sus diferencias, indicó la BBC, podrían colaborar con Eisenkot para formar gobierno.
El diario The New York Times indicó que estos comicios serán muy reñidos, por lo que el voto de los israelíes en el extranjero resulta clave. La Coalición estadounidense-israelí por la Democracia, un grupo con sede en Estados Unidos que ayuda a los votantes israelíes que viven en el extranjero con apoyo logístico y vuelos chárter, anunció la semana pasada que esperaba que más de 50.000 regresaran al país para votar.
Para entrar en la Knesset, un partido necesita el apoyo del 3,25% de los votos emitidos y se espera que solo 11 obtengan dicho apoyo. El líder del partido que consiga suficientes aliados para formar una coalición se convierte en primer ministro. Normalmente, esta coalición cuenta con al menos la mayoría de los parlamentarios (61 de los 120 escaños), pero no es un requisito.

Para mantenerse en el poder, el actual gobierno de Netanyahu, que es el más derechista de la historia de Israel, probablemente tendrá que contar con el apoyo de algunos de sus socios de coalición de extrema derecha. Algunos defienden posturas ultranacionalistas, como la anexión de Cisjordania por parte de Israel y la “migración” de palestinos de Gaza, lo que podría equivaler al desplazamiento forzoso de civiles.
En el actual Parlamento hay dos bloques de partidos árabes en carrera, ya que aproximadamente una quinta parte de la población de Israel es árabe, muchos de cuyos miembros se identifican como ciudadanos palestinos de Israel. En teoría, podrían ser decisivos para la formación del gobierno. Sin embargo, todos los principales partidos judíos, salvo uno, han descartado colaborar con ellos.
Temas de la campaña
El tema dominante ha sido la seguridad: los opositores a Netanyahu han criticado duramente las fallas de seguridad que propiciaron los atentados del 7 de octubre, en los que murieron cerca de 1200 personas y otras 251 fueron llevadas a Gaza como rehenes. Mientras que Netanyahu se ha presentado como “el defensor de la seguridad”, destacando las victorias estratégicas de Israel en sus guerras desde 2023.
Otro tema importante es el servicio militar obligatorio, en el que la extensión de este hacia los hombres judíos ultraortodoxos, que se encuentran exentos, ha generado polémica.

La reforma judicial también ha sido un tema central durante la campaña. El gobierno de Netanyahu sigue adelante con sus controvertidos planes de reforma del sistema judicial, que provocaron masivas protestas antes del 7 de octubre. Los críticos, indicó la BBC, afirman que estos planes comprometerían la independencia del poder judicial y amenazarían la democracia.
Como en muchos países, el costo de vida es otro factor clave. Los precios de los alimentos y la vivienda han aumentado constantemente en los últimos años.
Cisjordania
Un año después del alto el fuego en Gaza, Israel continúa realizando ataques casi diarios en el territorio y mantiene el control de más de la mitad del mismo. Más de 74.000 personas han muerto en los ataques israelíes contra Gaza desde el 7 de octubre de 2023, según el Ministerio de Salud.
En Cisjordania, los ataques de colonos judíos han alcanzado niveles sin precedentes, según los registros de la ONU, mientras que los asentamientos israelíes se están expandiendo rápidamente.
Es por eso que estas elecciones de gobierno son para los palestinos un factor clave en sus vidas.
Respecto a Gaza, tanto Netanyahu como Eisenkot mantienen posiciones similares: ambos apoyan el plan de paz de Donald Trump, que contempla que Hamás renuncie a sus armas a cambio de una retirada gradual de las tropas israelíes del territorio.
En Cisjordania, Netanyahu desea en gran medida continuar con su política de expansión de los asentamientos. Mientras que Eisenkot apoya los asentamientos israelíes en general, se opone a la continuación del controvertido proyecto de asentamientos E1, que, en la práctica, dividiría Cisjordania en dos. También desea cerrar algunos asentamientos ilegales y, según la prensa, ha señalado que quiere crear las condiciones para un acuerdo de paz definitivo y reprimir a los colonos judíos extremistas.
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