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Cómo la previsión de lluvia y el voto de los mayores de 70 años pueden ser claves para la definición presidencial en Brasil

Según Climatempo, el fin de semana habrá lluvias fuertes y posibilidad de tormentas en áreas del centro-sur del país. En Sao Paulo, la acumulación de lluvia podría alcanzar los 43,7 milímetros solo el domingo. Los expertos advierten sobre el posible efecto en la abstención. Entre los mayores de 70 años, para quienes el voto no es obligatorio, esta llegó al 49,1% en la primera vuelta.

Lluvias en Sao Paulo, en enero pasado. Foto: Agência Brasil

“El dedo de San Pedro en la elección”, escribió este viernes el columnista del diario O Globo, Lauro Jardim, en referencia al pronóstico de lluvias para el domingo en varias regiones de Brasil, durante la segunda vuelta presidencial entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva.

Según Climatempo, habrá lluvias fuertes y posibilidad de tormentas en áreas del centro-sur del país. En el norte y el noreste, predominará el calor, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 °C en algunas ciudades, aunque también podría llover en puntos de ambas regiones.

El canal de televisión brasileño especializado en pronósticos meteorológicos explica que una combinación de factores atmosféricos favorecerá la formación de nubes muy cargadas en áreas de Santa Catarina, Paraná, Sao Paulo, Mato Grosso do Sul y el sur de Minas Gerais. Hasta el domingo de votación, se prevén ráfagas de viento que podrían superar los 90 km/h en estas zonas, caída de granizo y acumulados de lluvia elevados en poco tiempo.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva habla tras los resultados de la primera vuelta de las elecciones de 2026, en Sao Paulo. Foto: Paulo Pinto/Agência Brasil Paulo Pinto/Agência Brasil

Algunos modelos meteorológicos también señalan condiciones para la ocurrencia de microexplosiones, fenómenos caracterizados por fuertes corrientes de aire descendentes que, al alcanzar el suelo, se dispersan rápidamente y pueden provocar daños similares a los de vendavales, informa el medio G1 de Globo.

El domingo, el paso de un frente frío por la costa del Sudeste debería intensificar las lluvias, principalmente en Sao Paulo y Río de Janeiro. Paraná también debería permanecer bajo la influencia de la inestabilidad.

Según César Soares, meteorólogo de Climatempo, se prevén lluvias intensas en estas zonas. “Esperamos abundantes lluvias, acompañadas de rayos y vientos fuertes”, afirmó.

En la capital paulista, la acumulación de lluvia podría alcanzar los 43,7 milímetros solo el domingo, mientras que la temperatura máxima no debería superar los 21 °C. En Río de Janeiro, los termómetros también deberían descender, pasando de una máxima de 31 °C el sábado a 25 °C el día de la elección, apunta G1.

Lauro Jardim afirma que “las campañas de Lula están atentas al factor climático el domingo, una variable que puede afectar la abstención y, eventualmente, decidir el resultado del domingo a favor de Flávio Bolsonaro o de Lula”.

Flávio Bolsonaro durante su discurso en Brasilia tras finalizar el escrutinio de la primera vuelta de la votación en Brasil.

A juicio del columnista, “si el pronóstico no cambia, debería llover en las siguientes capitales que dieron más votos a Flávio que a Lula en la primera vuelta: Río de Janeiro, Belo Horizonte, Curitiba y Florianópolis. También se prevé lluvia en Sao Paulo y Porto Alegre, dos ciudades donde a Lula le fue mejor. Por el contrario, no debería llover en las siguientes capitales donde ganó Lula: Salvador, São Luís, Recife y Fortaleza. También debería llover en dos grandes centros electorales del interior del estado de Sao Paulo que dieron la victoria al hijo de Jair Bolsonaro: Campinas y Ribeirão Preto”.

“Al menos en teoría, una menor abstención en la segunda vuelta ayudaría al candidato que ganó en el mismo lugar en la primera vuelta”, plantea Jardim. Es decir, a Flávio Bolsonaro.

Sobre la abstención, la columnista de UOL, Thais Bilenky, hizo un análisis de los datos de la última encuesta de Datafolha, que muestra que Flávio Bolsonaro y Lula empatan con el 50% de los votos válidos cada uno. El desglose del sondeo, según la distancia hasta el lugar de votación, indica que el elector del actual presidente y líder del Partido de los Trabajadores (PT) es más propenso a abstenerse que el del senador del Partido Liberal (PL).

“Datafolha consultó la intención de voto tanto de quienes viven cerca del lugar de votación como de quienes viven lejos. Flávio Bolsonaro cuenta con el 48% de la intención de voto entre quienes viven cerca, mientras que Lula tiene el 45% entre quienes residen cerca de su centro de votación. Por otro lado, entre quienes viven lejos, Lula obtiene el 51% frente al 43% de Flávio Bolsonaro. En otras palabras, el votante de Lula, en su gran mayoría, debe recorrer una mayor distancia para ir a votar. Esto aumenta la probabilidad de que, por cualquier motivo, no logre llegar a su lugar de votación”, explicó Bilenky.

Para Bilenky, el riesgo aumenta cuando el desplazamiento es mayor: la lluvia, las filas y los contratiempos en el trayecto pueden pesar más para quien necesita cruzar la ciudad para votar que para quien se encuentra a pocas manzanas del centro de votación.

José Roberto de Toledo, también columnista de UOL, coincide en que la distancia puede convertirse en un factor práctico que influye en la participación. Menciona el pronóstico de lluvia en Sao Paulo para el domingo y señala que, por lo general, quienes viven lejos suelen depender del transporte público, lo que aumenta la probabilidad de no llegar.

“Si una persona vive lejos -y, por lo general, quienes viven lejos son más pobres-, no va a votar en auto, sino que utiliza el transporte público. El riesgo de que no llegue a la mesa electoral, al lugar de votación, es mayor. Por lo tanto, podría producirse una caída en la participación debido a esa dificultad”, vaticina.

Por ello, según la columnista de O Globo, Míriam Leitão, “la abstención preocupa al petista”. “Con una contienda tan reñida, un punto a tener en cuenta para el candidato del PT es el ausentismo. Y la encuesta muestra que Flávio Bolsonaro podría tener ventaja en lo que respecta a la movilización”, dice en alusión a los datos de Datafolha. “La campaña del actual presidente tendrá que recalcar mucho ante los electores que cada voto importa”, comentó.

Más del 10% del electorado

Más de 33 millones de electores no acudieron a las urnas en la primera vuelta de las elecciones, el pasado 4 de octubre. Esto representa el 21,08% del electorado, la cifra más alta desde 1998. Entre los mayores de 70 años, para quienes el voto no es obligatorio, la abstención alcanzó el 49,1%, según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). Se trata de la mayor proporción entre todos los grupos de edad.

Aunque el índice representa una caída con respecto al 58,8% registrado en 2022, permanece muy por encima del promedio nacional del 21,08%, destaca BBC Brasil.

En números absolutos, este porcentaje representa aún más de 8 millones de brasileños que no acudieron a las urnas o casi cuatro veces la diferencia de votos entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta, que fue de poco más de 2,2 millones. Es decir, además de buscar ganar su preferencia, las campañas deben convencer a este grupo de que vale la pena salir de casa y acudir a las urnas.

Entre los mayores de 70 años, la abstención en la primera vuelta alcanzó el 49,1%. Foto: Agência Brasil

El tamaño de este electorado también ayuda a explicar por qué se ha convertido en un foco de atención ante lo que promete ser una contienda reñida en la segunda vuelta. El número de electores de 70 años o más pasó de 14,9 millones en 2022 a 17,2 millones este año. En conjunto, representan más del 10% del electorado brasileño: un contingente equivalente a casi toda la población de Países Bajos, explica el medio brasileño.

Para la politóloga Mayra Goulart, profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) -donde coordina el Laboratorio de Partidos, Elecciones y Política Comparada-, se trata, posiblemente, del grupo más estratégico en esta recta final de la campaña.

“Es en este grupo de edad donde se observa el mayor nivel de abstención (proporcional) y, por tanto -dado que hablamos de un margen estrecho de votos-, esto puede resultar determinante para uno u otro candidato”, afirma.

Según ella, en una elección disputada voto a voto, la movilización de las personas mayores tiene el potencial de generar efectos tan relevantes como la captación de nuevos electores.

“Son 17 millones de personas que pueden cambiar el rumbo de la elección”, añade Cléa Klouri, fundadora del Movimiento Voto 70+, una iniciativa apartidista de la sociedad civil que defiende la participación política de las personas mayores.

Para Cila Schulman, CEO de Ideia Instituto de Pesquisa -quien además se ha desempeñado como coordinadora de comunicación y estrategia en campañas electorales-, el objetivo del equipo del candidato del PT es rescatar el recuerdo positivo que una parte de los electores de mayor edad guarda de los primeros gobiernos de Lula.

“Muchos electores conservan un buen recuerdo de los dos primeros gobiernos de Lula; tanto es así que terminó su mandato con un 80% de aprobación. El mayor problema es, en realidad, el tercer mandato y la polarización actual”, señala la especialista.

El petista también ha hecho llamados directos a las personas de 70 años o más para que acudan a las urnas, utilizando frases como: “levanta el trasero y ve a votar”, destaca BBC Brasil.

Una investigación del Movimiento Voto 70+ identificó tres perfiles principales entre las personas mayores que no tenían intención de votar o que estaban indecisas sobre si acudir a las urnas antes de la primera vuelta: aquellos que creen que su voto no marca ninguna diferencia; quienes consideran que el resultado de la elección no tendrá un impacto relevante en sus vidas; y aquellos que desearían votar, pero enfrentan dificultades de movilidad o logísticas.

Según Cléa Klouri, muchas personas mayores encuentran obstáculos que van desde problemas de salud hasta la dependencia de familiares para desplazarse a los centros de votación.

Asimismo, señala que existe un sentimiento recurrente de invisibilidad política entre parte de este sector de la población. “Muchos no se sienten motivados a participar o consideran que su voto carece de importancia”, afirma.

Los resultados de Datafolha, divulgados el 15 de octubre, indican que Lula cuenta con el 49% de la intención de voto entre los electores mayores de 60 años, frente al 41% de Flávio Bolsonaro, en la encuesta espontánea. Por su parte, la encuesta de Quaest del 14 de octubre sugiere que el candidato del PT tiene el 48% de la intención de voto entre los adultos mayores, mientras que el senador del PL aparece con el 42%.

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