Por Juan Andrés Quezada
100 años de Fidel Castro: bitácora del solitario viaje de la directiva del PC a Cuba
Lautaro Carmona y Bárbara Figueroa fueron los únicos dirigentes de la izquierda chilena que fueron a La Habana. El PS volvió a marcar sus diferencias con el régimen cubano y los frenteamplistas ratificaron que no tienen -y no estarían interesados en tener- vínculos con la isla. Pero la recepción a los comunistas no fue igual de cálida que a otros como Gladys Marín o Guillermo Teillier.

La delegación chilena que la semana pasada participó en las actividades conmemorativas del natalicio de Fidel Castro, fallecido en 2016, fue muy diversa, desde movimientos de solidaridad con Cuba, organizaciones de ultraizquierda y grupos poblacionales, todos muy alejados de los partidos políticos.
Los colectivos, varios de ellos protagonistas de la llamada primera línea del estallido social de octubre de 2019, llegaron con maletas cargadas de medicamentos, vitaminas, artículos de aseo, preservativos, e incluso un ecógrafo, que repartieron en los hospitales Salvador Allende y Miguel Enríquez. También con útiles escolares y alimentos no perecibles que entregaron en escuelas y jardines infantiles.
La activa presencia de los brigadistas, entre ellos decenas de militantes comunistas de base, contrastó con la reducida comitiva oficial del PC, integrada por su presidente, Lautaro Carmona, y su secretaria general, Bárbara Figueroa.
“Lo que más llama la atención es el muy limitado eco de la conmemoración cubana en las izquierdas chilenas, a diferencia de lo ocurrido hace 10 años, al morir Fidel Castro. Ninguno de sus liderazgos de proyección nacional, incluyendo a los comunistas, se sumó a los ditirambos del presidente del PC con motivo del centenario del dictador cubano”, dice el historiador de la UC Alfredo Riquelme, estudioso de la historia del comunismo chileno.
La directiva del PC fue la única que llegó a La Habana. Dirigentes del PS y del Frente Amplio se restaron. Los socialistas volvieron a marcar sus diferencias con el régimen y la figura de Castro, y los frenteamplistas ratificaron que no tienen -y no estarían interesados en tener- vínculos con la isla, mucho más después de que Gabriel Boric afirmara en CNN Chile que Fidel Castro fue un dictador.
“Yo tengo una postura muy clara y la he señalado anteriormente: Cuba es una dictadura. Y Fidel Castro, evidentemente, fue un dictador”, afirmó el expresidente el pasado 13 de enero en una entrevista en Tolerancia Cero.
Antes, en junio del año pasado, la presidenta del FA, Constanza Martínez, había dicho que “nada puede justificar la restricción democrática” en el país caribeño.
El encargado internacional del PS, Heraldo Muñoz, cuenta que su partido no fue invitado al centenario del natalicio del líder de la revolución, a quien reconoce como un personaje clave del siglo XX, y recuerda que la distancia de los socialistas con Cuba se remonta a 1996, cuando Hortensia Bussi, aprovechando la visita a Chile de Castro, le pidió realizar una apertura democrática y elecciones libres.
“No se puede olvidar, por otra parte, que Fidel apoyó la demanda marítima boliviana contra Chile y expresó su respaldo a una salida soberana al Pacífico para Bolivia durante una visita oficial de la presidenta Michelle Bachelet en 2009”, agrega.
Pese a ello, el excanciller aclara que el PS rechaza terminantemente las nuevas medidas de bloqueo energético y económico de EE.UU. a la isla, al igual que todos los partidos de la actual oposición.

¿Pasada de cuentas?
La ausencia de actuales dirigentes opositores de izquierda en La Habana contrastó con la participación de figuras del FA y del ala moderada del PC en el encuentro con líderes progresistas que concluye hoy en Montevideo, Uruguay, al cual asistieron Boric, Giorgio Jackson y las militantes comunistas Camila Vallejo y Jeannette Jara, entre otros.
Por ello, el centenario de Castro volvía a poner a prueba la lealtad del PC chileno con Cuba. Más aún luego de que la propia candidata presidencial comunista, Jeannette Jara, marcara una notoria distancia con el régimen durante su campaña del año pasado.
“Claramente, (Cuba) no es una democracia”, afirmó la exministra del Trabajo en septiembre de 2025, ya investida como abanderada presidencial de la izquierda y centroizquierda.
El ala dura del PC, liderada por Carmona, Daniel Jadue y Juan Andrés Lagos, entre otros, entendieron inmediatamente que su afirmación no había sido un desliz, sino una jugada planificada con su círculo cercano -Vallejo, el senador Daniel Núñez y el actual diputado Marcos Barraza, entre otros- para acercarse al centro y alinearse con el llamado Socialismo Democrático.
Para el sector moderado -según uno de sus miembros-, Castro constituye un ejemplo moral, pero no político.
“Si bien el PC ha tratado de matizar el tema, planteando el bloqueo y que es una democracia distinta, le resulta difícil de defender hoy, con la crisis económica que hay, la imposibilidad de elecciones democráticas y la represión contra los disidentes. Eso tiene costos internos y por ello han optado por el silencio”, señala el analista Carlos Correa Bau, hijo del exministro Enrique Correa, quien vivió toda su niñez y adolescencia en Cuba.
“Si la izquierda chilena defiende el derecho del pueblo a protestar, no es sostenible apoyar al régimen”, agrega.
El factor Jara
Carmona, antes de partir a la isla, envió una señal al gobierno de Miguel Díaz-Canel para amortiguar su aterrizaje. “Cuba es un sistema democrático, desde el punto de vista de la historia”, afirmó en una entrevista en El Mercurio.
Pero la señal de que el comunismo chileno está apoyando decididamente a Cuba, al parecer, no fue suficiente.
El tratamiento a Carmona y Figueroa no fue el mismo de antaño a dirigentes comunistas. Ambos fueron recibidos por Díaz-Canel en un protocolar salón del Palacio de la Revolución, no de forma particular, sino como parte de una larga lista de dirigentes de varios países que hicieron fila para estar unos minutos con el anfitrión.
No fue el recibimiento que tuvieron Gladys Marín o Guillermo Teillier, quienes pasaron largas horas conversando con Fidel Castro, invitados a cenar junto a destacadas figuras cubanas, atendidos en modo VIP, con cobertura especial en la prensa local y ubicados en sitios privilegiados en los actos públicos.
Por de pronto, ambos dirigentes pernoctaron en el Hotel Parque Central y no en una residencia protocolar reservada por el Estado cubano para alojar a personalidades extranjeras de alto nivel. También llegaron por sus propios medios a las actividades del centenario de Castro, y se sentaron en butacas lejos de los lugares principales. “A Gladys y Teillier nunca les habría pasado eso”, dice una chilena asistente al acto.
Según fuentes del PC, para los cubanos resulta incomprensible que en un partido monolítico, su abanderada presidencial no haya acatado la postura oficial de apoyo irrestricto a la isla.
“Llama la atención el muy limitado eco de la conmemoración cubana en las izquierdas chilenas, a diferencia de lo ocurrido hace 10 años, al morir Fidel Castro. Ninguno de sus liderazgos de proyección, incluyendo a los comunistas, se ha sumado a los ditirambos del presidente del PC con motivo del centenario del dictador cubano”.
¿Hubo una pasada de cuentas de Cuba a la directiva de Carmona por no haber alineado a su candidata?
Carmona señala a La Tercera que ello no fue tema en su estadía en la capital cubana. “Lo que vale para ellos es la posición histórica y actual del PC chileno, que ellos conocen perfectamente. Esta es, el conocimiento y apoyo al proceso cubano con todas sus dificultades, entre ellas, el bloqueo criminal de parte de Estados Unidos, que lleva a que haya problemas de nutrición, electricidad, agua...”.
El timonel comunista también descarta un trato distante de parte del gobierno de Díaz-Canel. “Hay una confianza tremenda entre ellos y nosotros, y llegué con una tranquilidad muy grande. Chile fue la delegación más numerosa que estuvo en el centenario, alrededor de 200 personas, la mayoría comunistas. Y eso fue reconocido”, agrega.
Carmona precisa, además, que el momento actual del país, que califica como el “más angustiante” desde sus inicios, es muy distinto a la época pasada.
Defensa de Carmona a unidad de la izquierda
Carmona intervino en la jornada inaugural del Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, que se realizó entre el lunes 10 y el jueves 13 de agosto, en el Palacio de Convenciones, lo cual fue considerado un gesto hacia él.
En su discurso no escatimó los elogios al fundador del régimen que lleva 67 años en el poder, contrastando con otras intervenciones más reflexivas sobre la situación política y económica en ese país.
No obstante, el jefe del PC chileno justificó con vehemencia su alianza con otros partidos de izquierda y centroizquierda en nuestro país, señalando que la “unidad es un factor clave” para enfrentar a la “ultraderecha”.
“La unidad evidentemente es entre distintos y, por tanto, asume que la diversidad es una cualidad. La unidad es uno de los legados significativos del compañero Fidel”.
“Cada uno tiene su propio desafío en esta sala, respecto a sus propias realidades, y siempre pensando que la lucha por la unidad de las fuerzas progresistas constituye un avance en la perspectiva de ganar correlación de fuerzas para detener el peligro más importante que afronta la humanidad: la expresión recalcitrante de la ultraderecha fascista que se impone en nuestros países”, afirmó.
“La unidad es uno de los legados significativos del compañero Fidel”, sentenció junto a una bandera cubana y una gran foto de Castro proyectada en un telón a sus espaldas.

“Guerra fría”
Mientras tanto, la disputa entre las dos almas que conviven en el PC continúa, pero en forma muy soterrada. Sin procesos electorales de por medio, señalan, a ninguno de los dos bandos le conviene hoy agitar las aguas en momentos en que el gobierno de Kast marca la agenda. “Hay una especie de ‘guerra fría’ en que ambos sectores están buscando acercamientos con distintos grupos y bases del partido”, señala una fuente.
Sin embargo, sectores del jadueismo no descartan pedir la salida de Jara y de Vallejo de la comisión política en la próxima “conferencia” de la tienda programada para los próximos meses.
Sus argumentos serían su poca participación en el grupo de 18 integrantes que define semanalmente la ruta del PC y el no respetar la postura oficial del partido en temas claves, como es la defensa del régimen cubano.
Sin ir más lejos, Jadue hizo esta semana una defensa cerrada al régimen cubano y a su fundador. “A los más jóvenes, les digo que Fidel Castro derrocó a una dictadura que ocupaba a Cuba como un prostíbulo para los yanquis, e instaló una democracia socialista que, en muchos aspectos, tiene mejores indicadores que el mismo imperio que hoy está tratando de aniquilarlos”, afirmó el exalcalde en su programa Sin Maquillaje, en YouTube.
En sectores de la tienda tampoco cayó bien la asistencia de Vallejo y Jara a la tercera edición del Congreso Panamericano, realizado en la capital uruguaya.
“El partido no prohíbe a su gente viajar. Ahora, si me preguntas si las compañeras van en una delegación oficial del PC, mi respuesta es no”, dice Carmona.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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