Por David Nogales
Semiconductores: qué hay detrás de la caída global y cómo influye el avance de China en litografía
En Corea del Sur, SK Hynix y Samsung Electronics sufrieron contracciones de dos dígitos en una sola jornada, mientras que en Wall Street Micron e Intel se desplomaron más de 8%.

Las acciones de semiconductores han caído con fuerza en las últimas jornadas tanto en Asia como Europa y Wall Street, en una tendencia que se explica por factores de fondo como las persistentes dudas sobre el ciclo de inversión en inteligencia artificial, y otros más puntuales como los reportes que apuntan a que China ya produce en serie una máquina de litografía DUV (ultravioleta profunda), tecnología que la neerlandesa ASML ha monopolizado en los últimos años, y que es clave en la producción de chips avanzados.
En Corea del Sur, SK Hynix se desplomó 14,65% y Samsung Electronics cayó más de 13% al cierre; en Japón, Tokyo Electron retrocedió 10,96% y Kioxia se hundió más de 18%.
En Wall Street, Nvidia sufrió el lunes una dura caída de más de 4%, aunque en la sesión del martes logró salir de los números rojos con un alza de 0,25%.
Pero las otras empresas del rubro no tuvieron la misma suerte ya que Intel (-5,86%), Micron (-8,85%) y AMD (-8,15%) se desplomaron.
Qué gatilló la atención sobre China
The Information reportó el lunes, citando a personas al tanto del asunto, que una empresa china no identificada comenzó a fabricar una máquina de litografía ultravioleta profunda (DUV) por inmersión.
Según ese reporte, los equipos se entregarían este año a los mayores fabricantes de chips de China, incluidos Semiconductor Manufacturing International Corp. (SMIC) y Changxin Memory Technologies (CXMT), que debutó en bolsa esta semana.
A los inversionistas les preocupa que, si China sigue construyendo tecnología de semiconductores propia, pueda terminar excluyendo del mercado chino a algunas de las principales firmas de Estados Unidos, Europa y otros países asiáticos.
Esta fue una de las razones de por que cayó tanto ayer Nvidia, perdiendo su centro como la empresa más valiosa del mundo a manos de Apple, que hoy tocó por primera vez los US$ 5 billones.
Una máquina DUV por inmersión graba patrones de circuitos sobre obleas de silicio y es comprada por empresas como TSMC e Intel, aunque se usa para chips menos avanzados.

La litografía ultravioleta extrema (EUV), en cambio, se reserva para los chips de punta, como los que diseñan Apple y Nvidia.
ASML domina el mercado de ambas tecnologías y ninguna otra compañía había logrado replicar sus equipos, razón por la que el reporte sobre la firma china generó tanta atención.
En ese contexto, existen algunas dudas sobre el impacto real que esto tendrá.
“Yo tomaría esto con cautela, porque lo que China está haciendo podría limitarse al segmento más bajo”, dijo Stephane Houri, jefe de research de renta variable en ODDO BHF, a CNBC.
Más allá de esto, las acciones de ASML se desplomaron hasta 8% el lunes tras conocerse el reporte, y este martes cedieron otro 4,37% adicional, aunque el papel acumula un alza de más de 115% en un año.
China representó 14% de las ventas netas de sistemas de ASML, que sumaron unos US$7.500 millones en el segundo trimestre del año, es decir, cerca de US$1.000 millones.

¿Puede China llegar a la litografía EUV?
Reuters reportó el año pasado que China había completado un prototipo funcional de una máquina EUV, la tecnología que solo ASML es capaz de producir. Sin embargo, analistas consultados por CNBC advierten que avanzar en DUV no implica necesariamente que China logre dominar el EUV.
ASML necesitó “cerca de dos décadas” y unos US$ 10.000 millones en investigación y desarrollo, además de coinversión de compañías como Intel, TSMC y Samsung, para volver comercialmente viable el EUV, según SemiAnalysis.
Esta tecnología recién se volvió rentable a escala entre 2018 y 2019.
Según un análisis de XTB Research, el avance de China en litografía DUV se suma a otras señales recientes de Pekín en inteligencia artificial y semiconductores, entre ellas el progreso de chips de IA desarrollados localmente y la atención que ha recibido el modelo Kimi K3, de Moonshot AI, que según información disponible ofrecería capacidades comparables a algunas de las soluciones más avanzadas de líderes occidentales como OpenAI y Anthropic.

De acuerdo con ese análisis, el objetivo de Pekín no es alcanzar de inmediato la superioridad tecnológica total, sino construir un ecosistema propio que reduzca su dependencia de proveedores extranjeros, tanto en el diseño de chips como en su fabricación y en los equipos usados para producirlos.
XTB plantea que la industria de semiconductores funcionó por años como un ecosistema global integrado, en el que Estados Unidos se concentraba en el diseño de chips, Taiwán en la manufactura más avanzada y Europa en las tecnologías críticas de litografía, y sostiene que el desarrollo de máquinas DUV nacionales podría marcar el inicio de un entorno más fragmentado para ese mercado.
Jorge Tolosa, jefe de estrategia de renta variable de Vector Capital, comentó en esa línea que un factor clave en la reciente caída de las acciones de semiconductores es precisamente la competencia proveniente de China, que ha desarrollado “una notable capacidad” para autoabastecerse en esta industria.
“Esto ha generado un impacto significativo en la cadena de suministro global, afectando tanto la disponibilidad de componentes como los costos asociados a su producción y distribución”, sostuvo.
Las dudas en torno a los semiconductores
Más allá de lo disruptivo que pude ser el avance tecnológico de China en máquinas de alta tecnología para chips y semiconductores, Felipe Cáceres, analista de Mercados de Capitaria, comentó los factores que se han ido acumulando en julio y que explican la caída de los semiconductores.

El primero es la irrupción de modelos de inteligencia artificial chinos de bajo costo (primero DeepSeek, luego Kimi K3 de Moonshot AI) que generaron dudas sobre si el nivel de inversión en infraestructura de chips que proyectan las grandes tecnológicas realmente se va a materializar.
“Si con modelos más baratos se puede obtener el mismo resultado, ¿para qué comprar tantos chips caros? Esa pregunta es la que el mercado todavía no ha podido responder con claridad", sostuvo.
Tolosa hace eco de este análisis recordando las grandes inversiones de los gigantes tecnológicos sin que respondan a la pregunta de si efectivamente habrá un retorno.
“Estas inversiones generan incertidumbre entre los inversores sobre cuándo y cómo se recuperarán, especialmente en un contexto económico donde las tasas de interés son volátiles y no se sabe con certeza si subirán o bajarán próximamente”, comento.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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