Por Fernando Vega
Las primeras obras del emblemático proyecto Dominga
Tras 13 años de disputas políticas, ambientales y judiciales, comenzaron en La Higuera las primeras obras del proyecto minero de Andes Iron. De aquí a diciembre ya estarán listos los caminos, el despeje de los rajos y las obras necesarias para iniciar la puesta en marcha definitiva. “Dominga tiene una RCA vigente y los procesos judiciales pendientes no impiden que el proyecto avance”, sostiene la compañía que, además, confirma que busca socio. Opositores anuncian judicialización.

Tras llegar al convencimiento de que todos los pasos estaban cumplidos para dar la orden de partir, hubo dos razones para que Andes Iron eligiera el lunes 10 de agosto pasado para anunciar el arranque oficial de su proyecto minero portuario “Dominga” en La Higuera, en una zona de alta diversidad marina en la Región de Coquimbo: se cumplía la fecha comprometida en su RCA y se celebraba el día de los mineros.
“Nuestra confianza también se demuestra con hechos. Pese a que todavía hay actores que persisten en judicializar un proyecto que ha sido permanentemente respaldado por las distintas instancias técnicas y jurídicas, hace pocos días, el 10 de agosto, día de San Lorenzo, y conforme a los compromisos establecidos en nuestra Resolución de Calificación Ambiental (RCA), declaramos el hito de inicio de la construcción”, explicitó entusiasmado el gerente general de la compañía, Pedro Ducci, en la Cumbre Minera 2026 de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), el 28 de agosto pasado.
Hubo aplausos y la noticia monopolizó las conversaciones posteriores porque también se supo que el cronograma de la empresa es ajustado (3 años de construcción), lo que implica la entrada rápida de un gran proyecto al sector. Dominga costará más de US$ 3 mil millones y en la misma Andes Iron confirman que la iniciativa se ha ido encareciendo, debido al alza de costos. “En la actualidad la estimación es superior a los US$ 3.000 millones y seguimos avanzando en la búsqueda de un socio estratégico que aporte no solo capital, sino también experiencia y capacidades para desarrollar un proyecto de esta escala”, respondió la compañía a Pulso. Andes Iron es controlada en un 76% por la familia Délano Méndez, del grupo Penta, fundado por Carlos Alberto Délano. La familia Garcés Silva posee otro 14% de la propiedad y el 10% restante está en manos de ejecutivos de la compañía.
Dominga incluye una mina de hierro y cobre, instalaciones de procesamiento, ductos, una desaladora y un terminal portuario para exportar su producción en una zona ubicada cerca del Archipiélago de Humboldt, un área de alta biodiversidad marina donde existen poblaciones de pingüinos de Humboldt, cetáceos, delfines y otras especies protegidas.
Empleos
El proyecto contempla además utilizar agua de mar desalinizada para sus procesos y la empresa asegura que parte de esa producción hídrica será destinada a la comuna de La Higuera, municipio que ha debido enfrentar décadas de escasez, debido a la sequía.
Cuando alcance su etapa de operación total hacia el 2033, la compañía proyecta producir al año 12 millones de toneladas de concentrado de hierro de alta ley y 150 mil toneladas de concentrado de cobre.
“Hoy estamos desarrollando las obras habilitantes para comenzar las obras tempranas durante el primer trimestre de 2027. Lo que hicimos el 10 de agosto fue cumplir con el hito de construcción que establece la RCA vigente de Dominga. Desde ahí, la construcción va a ir avanzando de manera progresiva, junto con la ingeniería, los permisos sectoriales y la estructuración financiera del proyecto”, sostuvo la compañía.
El proyecto tiene una duración de 24 años, con 22 años de operación y dos de cierre de faenas. Andes Iron sostiene que durante la construcción podrían generarse unos 10.000 empleos directos y 20.000 indirectos y que dará prioridad a trabajadores de la Región de Coquimbo. Durante la operación, la compañía proyecta 1.500 empleos directos y unos 4.000 indirectos.
Permisos
En La Higuera, una comuna de varios poblados rurales y 4.335 habitantes, según el Censo de 2024, la firma ya comenzó a ejecutar sus obras tempranas en tres frentes paralelos y los vecinos dicen que cada día se ven más camionetas y personal de la compañía, debido a que ya comenzó la apertura de caminos de acceso y hay movimientos de tierra en los sectores El Espino y Fierro, mientras en la costa de Totoralillo Norte, donde estará el terminal de embarque y la planta desalinizadora, ya están comenzando a habilitar la zona para levantar un campamento. El cronograma prevé que la desalinizadora a fines de 2028 tendría su puesta en marcha técnica y en agosto de 2029 comenzaría la explotación comercial de mineral y la operación integral de todo el complejo minero-portuario. Todas son estimaciones iniciales, en un escenario ideal, sin problemas, ni retrasos.
La firma también inició en la zona la capacitación de los que serán sus primeros guardias de seguridad, tras un acuerdo con la Cámara de Comercio local. También activaron un programa que se llama “vale local”, que enfatiza la compra de insumos y contratación de personal de la zona.
El proyecto en todo caso, sigue dividiendo posiciones en La Higuera. La propia alcaldesa Uberlinda Aquea (PS), quien ha manifestado públicamente su rechazo al proyecto, ha reconocido que éste “ha dividido a la comuna”. No estuvo disponible para conversar con Pulso.
La RCA de Dominga, aprobada en 2021, establece un periodo de cinco años para el comienzo de las faenas, por normativa. Y ese fue el plazo que se cumplió en agosto.
En todo caso, Andes Iron ya había comenzado a tramitar los permisos. En total, la firma necesita más de 150 (sectoriales prioritarios) y hasta ahora, ya ha conseguido 25, entre éstos el del Departamento de Obras Municipales (DOM) de La Higuera para la ejecución de obras preliminares en un terreno conocido como Estancia La Higuera. Según Transparencia de la Municipalidad de La Higuera, a fines de diciembre del año pasado la firma inició los trámites para pedir la habilitación y el 20 de mayo de 2025 pagó derechos municipales por $ 1.676.555.
Judicialización
“Dominga tiene una RCA vigente y los procesos judiciales pendientes no impiden que el proyecto avance. La controversia está radicada hoy en la Corte Suprema, donde sólo se discute la forma de cumplir el fallo favorable a Dominga del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta, de diciembre 2024”, sostiene la compañía al ser consultada por Pulso respecto de las reclamaciones que aún pesan sobre el proyecto y que, según organizaciones como Oceana, Greenpeace y Alianza Humboldt, aún no están resueltas y no permitirían el inicio formal de las obras definitivas.
Antonia Berríos, abogada de la ONG FIMA y representante de la Asociación de Mariscadores y Pescadores de Los Choros dijo a Pulso que “es poco creíble que Andes Iron sostenga seriamente que cree que Dominga está aprobado. Están bien asesorados y saben con claridad cuáles son los límites de la supuesta aprobación”. Añadió que personas que participaron de la evaluación ambiental y aportaron antecedentes sobre los impactos del proyecto y el valor ambiental del lugar donde se pretende emplazar el proyecto “están esperando que las autoridades actúen y, claro, también están evaluando tomar las acciones que correspondan”, avisó.
COMENTARIOS
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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