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Fundador de la librería Contrapunto y expansión del negocio editorial: “El libro en papel está supervivo”

“Amenazas internas de que la demanda decaiga, yo creo que no hay. Definitivamente”, afirma Ramón Álvarez. El año pasado la facturación y utilidades de la firma aumentaron un 15%, y este año mantienen un ritmo similar. De sus actuales 10 sucursales, esperan llegar a 14 hacia fines de 2027. Preparan su aterrizaje en el MUT.

02.09.2026 Ramón Álvarez Minder - Presidente de Editorial Contrapunto Foto: Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Contrapunto es una de las cadenas de librerías más relevantes de Chile. Actualmente cuenta con 10 sucursales. La primera de ellas se instaló en los años 80, en plena avenida Providencia, enfocada en arte, arquitectura, diseño y fotografía.

El empresario chileno Ramón Álvarez, fundador de la editorial Contrapunto, ingresó al mundo de los libros en la década de los 70. Se encontraba haciendo un MBA en Barcelona, y comenzó a trabajar en la editoral Salvat, una de las más relevantes en español.

“Me fue bien. Me vine con buenos ahorros para acá. Eran momentos superduros, en el año 82, con una situación bastante crítica, no solamente en el mundo del libro. Había una recesión muy fuerte. Eso me permitió abrirme campo y empecé a distribuir y editar libros”, relata Álvarez.

Su primer negocio fue Editorial Mediterráneo, una distribuidora y editora de libros universitarios, que se enfocó principalmente en libros médicos, “una cosa sumamente fuerte. La verdad es que nos fue muy bien y se ganó bastante dinero, para ser francos”.

Sin embargo, “la recuperación del dinero era (y es) muy lenta y engorrosa. En las décadas del 80 y 90, las dos grandes cadenas estatales, Universitaria y Andrés Bello, tuvieron grandes problemas de liquidez y a nosotros nos afectó. Quebró la Librería Europea que se había instalado en el Alto Las Condes, una librería maravillosa de Juan Carlos Sáez”, recuerda.

Fue entonces cuando Álvarez decidió que requería abrir una librería, para poder distribuir otro tipo de ejemplares, más allá de lo universitario. Bajo el auspicio de Editorial Mediterráneo, nace Contrapunto, que trajo editoriales como Taschen, Blume y GG. Solo la primera importación de Taschen costó US$120 mil dólares de la época, a principios de los noventa.

Mediterráneo llegó a estar en Buenos Aires y Montevideo, pero hoy la editorial está de capa caída: “Es un negocio fome, que no tiene futuro. Se ganan sus ‘luquitas’, pero no tiene realmente ninguna proyección”, evalúa el fundador. Por lo mismo, el foco del empresario ahora es Contrapunto, un negocio que califica como rentable y en crecimiento. Actualmente tres hijos de Álvarez ya trabajan con él en la empresa como gerente comercial, gerente de librería y directora editorial.

Ventas y composición

El 2025 fue un buen año para Contrapunto. En ese ejercicio la firma creció un 15% en facturación, y lo mismo en beneficios. Alcanzaron ventas anuales de US$15 millones. En 2026, a su vez, los ingresos vienen creciendo entre enero y agosto un 14%.

Álvarez entrega algunos detalles de cómo se compone el negocio de Contrapunto: el 60% de la facturación proviene de las librerías y el 40% restante de la editorial, en tanto, el catálogo propio de la compañía representa 20% de las ventas, con más de 350 mil ejemplares con el sello Contrapunto vendidos anualmente.

El empresario puntualiza que el 10% de las ventas de 2025 correspondió a e-commerce y que durante este año está representando seis puntos porcentuales más.

Pero adicionalmente están creciendo en el mercado de exportación. Envían libros a Perú, Argentina, Uruguay, Ecuador, Panamá, y México. La llegada a este último país se produjo en 2026. La estrategia de internacionalización tiene ya 10 años y en la actualidad representa 5% de las ventas de Contrapunto.

De todos los anteriores, Perú es el mercado más relevante, y está creciendo con fuerza. “Tenemos una ventaja comparativa con respecto a los españoles, mexicanos y argentinos. Una ventaja geográfica. Nosotros estamos a cinco días de navegación de Callao. Los españoles (los barcos) se están demorando 30 a 35 días. Nosotros tenemos buenos libros que no tienen nada que envidiar a los españoles, porque este mismo libro está editado en España, por una editorial española. Es el mismo. Y a un precio mejor”, afirma Álvarez.

El crecimiento que se viene

¿Está muriendo el libro en papel?: el fundador de Contrapunto relata una anécdota de los años 2000, en un congreso de editores en Buenos Aires. “Apareció un señor de Google diciéndonos que mejor nos suicidáramos, porque el negocio de atrás no tenía ningún futuro. Nos dijo ‘los invito a dejar esta tontera del papel’. Ahora, 26 años después, el libro en papel está supervivo. Siempre hay personas que me preguntan ‘¿No te ha comido el libro digital?’. Usualmente el que te dice eso, no lee ni en digital ni el papel", asegura.

Hacia adelante, Contrapunto se enfocará en crecer en sus tres negocios: la edición, las exportaciones y las librerías.

Actualmente tiene 10 sucursales, de las cuales seis están en la Región Metropolitana (RM). La que más vende, como para muchos otros negocios, es la librería situada en el mall Costanera Center. Las cuatro sedes regionales se encuentran en La Serena, Talca, Concepción y Osorno.

Desde 2024 no han abierto nuevas sucursales, pero el plan es retomar el crecimiento hacia fines de este año y en 2027. La idea es abrir sus puertas hacia principios de 2027 en Temuco y en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT), en la RM, además de otras dos ubicaciones durante la segunda mitad del próximo año.

Con esto alcanzarían 14 librerías y el fundador de Contrapunto dice que “no nos gustaría más. Muy poquitas más. Nuestro negocio es la edición y la distribución. Lo hacemos bien, nos conocen fuera de Chile. Contrapunto es muy, muy prestigioso fuera de Chile”.

Con esto, Álvarez apunta también a abrir otros mercados de exportación durante los próximos años, como Centroamérica: Guatemala, y sobre todo Costa Rica. Aunque hay algunas trabas para poder alcanzar este objetivo.

Uno de los desafíos a los que se enfrenta la industria del libro es una presión en los costos a raíz de la incertidumbre internacional, puesto que las impresiones, en su mayoría, no se hacen en Chile. Contrapunto las realiza en gran parte en China, y el alza de precios del transporte a afectado los márgenes, puesto que han intentado no traspasarla a precios.

Para ello, han trabajo en lograr una mayor eficiencia: “Lo que hemos hecho es mejorar la gestión logística. Vale decir, consolidar mucho. Ahora agrupamos y entonces, en vez de traer mercadería suelta o un container de 20 pies, ahora traemos containers de 40 pies. Eso nos ha permitido no subir mucho los costos de los fletes”.

Amenazas internas de que la demanda decaiga, yo creo que no hay. Definitivamente”, sostiene Álvarez. Para el fundador de Contrapunto, la demanda de la industria está siendo impulsada por la literatura juvenil, los libros para niños y las ediciones especiales de clásicos.

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