Política

Gloria de la Fuente: “La proyección internacional que tiene la presidenta Bachelet no empieza ni termina con esta elección”

Tras el reconocimiento de la exmandataria sobre el compleja situación que enfrenta su candidatura a la secretaría general de la ONU, la nueva presidenta de la Fundación Horizonte Ciudano y exsubsecretaria de RR.EE. explica los motivos para persistir en una elección que "va a definir, tal vez, el futuro del sistema multilateral", y señala que es crucial "defender los principios y valores del sistema internacional". Sobre el rol futuro de Bachelet asegura que está muy interesada en colaborar en el diálogo en el mundo progresista.

27/03/2026 - GLORIA DE LA FUENTE. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

El jueves, durante un conversatorio en la UDP, Michelle Bachelet transparentó la compleja situación que enfrenta su candidatura a la Secretaría General de la ONU al confidenciar que “sé que no voy a ser secretaria general”. La exmandataria lo dijo tras los malos resultados obtenidos en los primeros dos sondeos informales (straw poll) de los miembros del Consejo de Seguridad, en los que, incluso, bajó el número de respaldos.

Pese a ello, la exsubsecretaria de Relaciones Internacionales y actual presidenta del directorio de la Fundación Horizonte Ciudadano, Gloria de la Fuente, una de las responsables en Chile de la campaña que impulsan los gobiernos de Brasil y México, insiste en que el escenario está abierto y que no es halagüeño para ninguno de los actuales contendores. Aún así, ratifica que seguirán adelante con la postulación, bajo la idea de que es indispensable defender los principios y valores que sustentaron el multilateralismo y el sistema internacional.

¿Le sorprendió el arranque de sinceridad de la expresidenta al reconocer esta semana que no cree que será secretaria general de la ONU?

Ella lo dijo en una conversación en una universidad, medio en serio, medio en broma. Pero, en el fondo, se da cuenta de que, efectivamente, iba a generar una repercusión. Lo que dice, básicamente, en este tono muy característico de la presidenta, de hablar con mucha honestidad y muy abiertamente, es hacer un ejercicio que da cuenta del contexto que tenemos hoy en día. Si hay algo que queda más o menos en evidencia, no solamente por el contexto en que se ha dado la discusión en Naciones Unidas, es que está compleja la decisión del próximo secretario general, muy compleja para todos en la práctica. Uno empieza a mirar distintas señales que dan cuenta, tal vez, de la aparición de otro candidato, porque los miembros del Consejo de Seguridad pareciera que no tuvieran ningún acuerdo, o que, en el fondo, como decía también la presidenta, que en realidad se está buscando más un administrador que un general, y los tiempos probablemente requieren más un general a propósito de los desafíos que tiene la política internacional y, particularmente, el sistema multilateral.

Tras ese reconocimiento de la expresidenta, ¿cuál es el sentido de mantener la candidatura?

El sentido tiene que ver con algo que pasa a ser más importante que nunca en este periodo. Y es que hay que defender los valores y los principios sobre los cuales se da origen al sistema multilateral y, particularmente, a Naciones Unidas: paz, seguridad, desarrollo sostenible, derechos humanos. Pero, además, proyectar -a propósito de la enorme cantidad de conflictos que tenemos en el mundo- las vulneraciones al derecho internacional que existen a cada rato, que se hace más necesario que nunca volver a esos principios y a esos valores.

¿Eso transforma la campaña de Bachelet en una candidatura testimonial? Es seguir adelante para defender principios a pesar del resultado.

No lo diría así, yo más bien diría: se trata de, en momentos donde se pierden los valores y los principios que finalmente dan origen al sistema internacional, volver a defender los valores y los principios que le dan sentido a esa proyección.

¿Con esto la candidatura quedó en una fase terminal? El resultado del segundo straw poll fue peor que el primero.

Creo que nada está dicho en esta candidatura y el escenario está abierto. Las decisiones sobre el secretario general de Naciones Unidas, en su mayor parte, nunca se han desarrollado con menos de cinco o seis straw poll. Entonces, este no es un escenario muy distinto ni muy raro en ese sentido. Hubo procesos que llegaron a tener 13 de estas consultas informales. También pueden aparecer otros candidatos. No hay nada en el procedimiento que prohíba, eventualmente, que puedan aparecer otras figuras si no hay acuerdo, particularmente entre los cinco miembros del Consejo de Seguridad. Estamos en un momento particularmente complicado para Naciones Unidas. Esta es una elección que va a definir, tal vez, el futuro también del sistema multilateral en un contexto donde las reglas mismas del sistema internacional se han puesto en duda, se han puesto en discusión agendas civilizatorias que son muy importantes.

En agosto usted dijo que había que persistir hasta el final con esta candidatura. Tras el mal resultado de las últimas dos votaciones, ¿cree lo mismo?

Sí, porque yo creo que quienes estamos convencidos de la importancia del sistema internacional tenemos que pensar en que es necesario levantar ciertas banderas, que es importante para, sobre todo, países medianos o pequeños que corren con desventaja ahí donde las grandes potencias de alguna manera dictaminan qué es lo que ocurre en el mundo, tengan un espacio donde nos podamos encontrar como iguales. Reivindicar el valor de la transparencia, la integridad, de la posibilidad de acercar Naciones Unidas al mundo, la posibilidad de volver sobre los principios de la Carta de Naciones Unidas, a mí me parece que es una batalla que, de todas maneras, vale la pena dar.

¿Aun cuando eso implique el desgaste de la figura y el prestigio internacional de la exmandataria?

Es que no sé si es un desgaste, porque, de hecho, ella tiene una agenda en términos internacionales que no solamente tiene que ver con estos temas, ella sigue siendo la vicepresidenta del Club de Madrid. La proyección internacional que tiene la presidenta Bachelet no empieza ni termina con esta elección. Pero sí es importante, en el fondo, señalar que hay que seguir y persistir en la defensa de ciertos principios.

27/03/2026 - GLORIA DE LA FUENTE. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

¿Cómo tomaron Brasil y México, los dos impulsores de la candidatura, esta frase de Bachelet reconociendo que no va a ganar?

No he participado de esas conversaciones, pero entiendo al menos que los dos presidentes de los países más grandes de nuestra región comparten los mismos principios y valores, y esa es la razón por la cual también decidieron, con muchísima fuerza, empujar esta candidatura.

El 17 de septiembre será el próximo straw poll en el Consejo de Seguridad, ¿cuáles son las expectativas?

Se especula que iba a haber dos straw poll durante septiembre. El 17 y el 24 de septiembre, en principio. O sea, uno antes y otro después de la Asamblea General. Está complejo para todos los candidatos en general. Hace poquitos días, el canciller ruso fue muy crítico con la figura del candidato argentino, Rafael Grossi. Fue muy crítico, al punto que uno podría especular que aquí hay como un veto, pero además muy abierto y no de cualquier actor ruso, del canciller. Por lo tanto, creo que no hay un escenario dado, ni muy halagüeño para ningún candidato.

¿Cuál es el análisis en el equipo de apoyo de la candidatura de Bachelet sobre la dificultad que hay en el Consejo de Seguridad para alcanzar un acuerdo sobre el próximo secretario general y por qué ella no ha generado mayor interés? ¿Qué tipo de liderazgo se está buscando?

La conformación del sistema internacional, del Consejo de Seguridad y en general de Naciones Unidas se quedó anclado en el siglo XX y no da cuenta de las nuevas dinámicas en el mundo. Hay una larga discusión sobre la reforma del Consejo de Seguridad. Todos los años se juntan los mismos grupos, hay como seis propuestas sobre la mesa de reformar el Consejo de Seguridad. Y esa discusión es necesaria, porque la sucesiva falta de legitimidad en la que puede caer Naciones Unidas finalmente genera un problema. Necesitamos un foro global donde podamos discutir los problemas más importantes y más acuciantes de la humanidad y eso no existe hoy en día. Si no mejoramos el sistema internacional o no mejoramos Naciones Unidas como se requiere, vamos a terminar finalmente con un sistema muy deslegitimado. Y eso es un problema para la humanidad.

Mencionó la dura crítica del canciller ruso sobre el candidato argentino Grossi. ¿Cómo se podrían materializar los vetos de las demás potencias?

Si uno ve la historia hacia atrás, a no ser que haya un veto tan explícito como este, que me parece que es demasiado explícito, en general, lo que hacen los miembros permanentes del Consejo de Seguridad es tener algún tipo de acuerdo. Hay mucha especulación al respecto precisamente porque ahora ha habido muy poca capacidad para llegar a acuerdos, entre otras cosas, porque hay disputas por la hegemonía global que están presentes también en el Consejo de Seguridad. El problema es que probablemente podamos terminar con un secretario general, como decía la presidenta Bachelet, que sea más bien una suerte de administrador más que un general. Y yo creo que eso no es una buena noticia, entendiendo sobre todo que aquí hay desafíos que hay que enfrentar.

¿Hay alguna evidencia de un veto sobre Bachelet?

No, no explícitamente.

27/03/2026 - GLORIA DE LA FUENTE. Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ

¿A quién se debería responsabilizar de la eventual derrota de Bachelet? ¿A Boric por la forma inconsulta en que se proclamó la candidatura, o a Kast por retirarle el apoyo?

Creo que el factor gravitante, probablemente, es un contexto internacional complejo. Descartado eso, no cabe ni una duda, la evidencia lo muestra y así lo percibe la sociedad chilena también, es que cuando un país, el país que es de origen de una persona que fue dos veces presidenta, que tiene probablemente un currículum muchísimo mayor que cualquiera de los candidatos que está hoy en día postulando a la Secretaría General de Naciones Unidas, y su propio país no la apoya, obviamente hay un factor que los actores del sistema internacional que están mirando desde fuera, que es lo que ocurre, analizan, observan con detalle.

¿Cuánto daño hizo que el gobierno de Kast retirara el apoyo a la candidatura?

Si bien puede no haber sido determinante en el contexto internacional en el que estamos, sí creo que en Chile teníamos permanentemente un activo, que suponía que la mirada en política exterior era una mirada de Estado y permanente. En eso el apoyo a los chilenos y chilenas que pudieran ocupar un alto cargo en la esfera internacional era parte del orgullo como país. Haber tomado la decisión, no sólo de no apoyar, sino de retirar la candidatura, le hace una mella a esa visión que era mucho más a largo plazo. El presidente Boric no dudó en respaldar la candidatura de Andrés Allamand para que siguiera en la Secretaría General Iberoamericana, porque siempre entendimos que hay razones de Estado a las que no se pueden sobreponer las diferencias políticas. Y, lamentablemente, eso fue lo que ocurrió con la candidatura de Bachelet.

¿Una derrota en la ONU podría debilitar la figura de Bachelet en Chile y el rol que podría desplegar desde su fundación?

No. Yo me integré recién como presidenta del directorio, pero hay un mandato muy claro que ella nos ha dado y que yo creo que, además, es muy fiel a lo que ella representa, que es en el fondo ser un espacio donde converjan todas las miradas, desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana. Que seamos un espacio que contribuya a un diálogo muy amplio del mundo de la centroizquierda en Chile. Las fundaciones, en general, los centros de pensamiento, no definen las políticas de alianza, para eso están los partidos políticos, pero sí pasa a ser muy importante el rol que podemos cumplir. Y ella es una figura en Chile, y yo me atrevería a decir que no hay otra que logre ese nivel de consenso tan transversal. En eso tiene un rol sin lugar a dudas que cumplir.

¿Volverá a tener un rol más protagónico en la política chilena?

Creo que ella puede estar muy interesada en colaborar en este diálogo, ese es precisamente el rol que cumple su fundación. Se ha abierto un debate súper interesante dentro de la centroizquierda, a propósito, ahora que somos oposición, sobre dónde está el proyecto político. Si hay una diferencia o no entre el proyecto político que representa más el Frente Amplio o el Partido Comunista versus el Socialismo Democrático, o hay espacios de convergencia. Yo creo que es una pregunta que es válida, que hay una oportunidad para darla en ausencia de un ciclo electoral, pero además con cosas muy concretas. Yo creo que si hay algo que tenemos que volver a mirar y reflexionar, es cómo le respondemos con un proyecto político relevante a una ciudadanía que se ha ido transformando de manera muy radical, que tiene una mirada cada vez más crítica respecto no solamente a los partidos, sino que siente que la política no les habla a sus sentidos comunes ni a la vida cotidiana.

Su candidatura a la ONU la obligaba a inhibirse de ciertos debates. Una vez liberada de la campaña, ¿podría levantar más la voz para cuestionar la gestión del actual gobierno?

Cada cosa a su tiempo, y lo que sí creo que nosotros, al menos como fundación, tenemos un mandato muy claro respecto a seguir perseverando en esta línea de que la Fundación Horizonte Ciudadano sea la casa de todos y donde todas las miradas puedan converger. Así se construye un proyecto político. Y resolviéndose el día de mañana lo de Naciones Unidas, sin lugar a dudas, la presidenta Bachelet tiene un rol.

Como exsubsecretaria de Relaciones Exteriores, ¿cómo evalúa la gestión política de Francisco Pérez Mackenna al mando de la Cancillería y en particular en la defensa de la soberanía de Chile?

Si hay algo que uno ha visto es un desorden que es bien inexplicable, más aún en el contexto delicado en el que estamos. Porque pareciera a ratos que el ministro de Defensa es el vocero de los temas internacionales, a ratos es el canciller. Pero, además, ni siquiera haciendo eco de la misma posición, planteando claramente posiciones distintas. Uno tiene que entender que el presidente de la República es, en nuestra Constitución, quien conduce la política exterior. Entonces, parece complicada esta cacofonía, donde no se entiende finalmente dónde está la posición del gobierno. Y no es bueno, porque la política exterior tiene que ser una, tiene que ser una mirada de Estado que sea convocante, y no puede haber distintas posiciones. Por supuesto puede haber tesis distintas, pero eso se disputa al interior del gobierno, no fuera del gobierno.

¿Ese desorden debilita la posición de Chile?

Debilita la posición de Chile, porque debilita su claridad respecto a lo que somos, cuáles son nuestras posiciones, cuáles son los principios y los intereses que vamos a estar disponibles a defender. Y eso es importante, sobre todo en un contexto regional y global que es complejo. Nosotros nos hemos ganado un estatus en el sistema internacional, siendo un país mediano, precisamente porque tenemos la ventaja de que nuestras posiciones han sido predecibles. Chile ha sido un actor confiable y ha sido claro, y así ha proyectado su política exterior, independiente incluso de los gobiernos que hemos tenido. Y ahora hay una actitud bien zigzagueante, con poco orden.

Más sobre:PolíticaGloria de la FuenteMichelle BacheletSecretaría general de la ONULT Domingo

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE