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Extrema derecha alemana roza la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt y se ilusiona con ganar primer gobierno regional desde la Segunda Guerra Mundial

Los resultados oficiales le daban a la colectividad 39 escaños en el estado oriental de Sajonia-Anhalt, quedándose a las puertas de la mayoría absoluta de 42, pero muy por delante de su rival más cercano.

El partido populista de extrema derecha y antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) ganó en unas elecciones estatales cruciales en Alemania, pero aún no está claro si podrá formar gobierno y convertirse en el primer partido de extrema derecha en acceder al poder a nivel regional o parlamentario desde la Segunda Guerra Mundial.

Los resultados le daban a la colectividad 39 escaños en el estado oriental de Sajonia-Anhalt, quedándose a las puertas de la mayoría absoluta de 42, pero muy por delante de su rival más cercano. La formación democristiana, la CDU, del canciller Fiedrich Merz, se desploma y pasaría de 40 a 16 diputados, la mitad de los votos conseguidos en las regionales de 2021.

Ante una multitud de simpatizantes en Magdeburgo, Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, el principal candidato de la AfD en las elecciones estatales, calificó la victoria de su partido de histórica. “Hemos hecho historia y estamos recuperando nuestro país”, dijo ante una multitud entusiasta. “Todo comienza aquí, en Sajonia-Anhalt”, añadió

Aun cuando no conseguía la mayoría absoluta, el resultado sacudió a la clase política del país. Las encuestas a boca de urna indicaron que muchos de los avances de la AfD se produjeron a costa de la Unión Demócrata Cristiana de centroderecha, el partido del canciller Friedrich Merz.

El actual líder de Sajonia-Anhalt, Sven Schulze, del Partido Unión Cristiano Demócrata (CDU), parecía estar arrepentido cuando dijo a sus seguidores el domingo por la noche que “el pueblo ha enviado un mensaje claro”.

Lars Klingbeil, vicecanciller del país y socialdemócrata de centroizquierda, declaró a un entrevistador televisivo que “esta noche es un punto de inflexión. Hay muchísima gente en Sajonia-Anhalt, y creo que también en toda Alemania, que está asustada y preocupada por el resultado electoral de la AfD”.

Los líderes de la AfD no sabrán si tienen suficientes escaños para gobernar hasta que vean cuáles de los partidos más pequeños entran en el parlamento estatal.

El diario The New York Times indicó que en este escenario en que AfD no habría logrado la mayoría, otros partidos intentarán unirse para formar gobierno. Una tarea que no será fácil. Así, es probable que los democristianos queden segundos y lideren las negociaciones, pero algunos de sus miembros se niegan a colaborar con el partido de extrema izquierda Die Linke, que parece encaminarse a quedar tercero, porque también lo consideran extremista.

Si esos partidos no logran resolver sus diferencias, la AfD podría tener la oportunidad de captar a los miembros rebeldes de esos partidos y tal vez, después de todo, llegar al gobierno.

Aproximadamente 1,7 millones de personas tenían derecho a voto en este estado del centro-este, que cuenta con 2,1 millones de habitantes. El estado, una zona relativamente pequeña de la antigua Alemania Oriental, al oeste de Berlín, ha atravesado dificultades desde la reunificación alemana en 1990.

Por ejemplo, ha perdido más población que ningún otro, y la tasa de desempleo se sitúa muy por encima de la media nacional, en torno al 8%. El actual líder es Sven Schulze, del partido de centroderecha Demócratas Cristianos, el mismo del canciller Friedrich Merz.

Alternativa para Alemania es un partido populista de extrema derecha fundado en 2013. Inicialmente se centró en oponerse a la adopción del euro por parte de Alemania, y desde entonces el partido ha aprovechado el descontento popular por la inmigración procedente de Medio Oriente y ha explotado la incertidumbre sobre el estancamiento económico para liderar las encuestas nacionales en Alemania.

Sin embargo, la AfD sigue siendo un paria dentro de la clase política alemana. La CDU y todos los demás partidos tradicionales se han negado a formar gobierno con la AfD, en lo que se conoce como una barrera de protección (Brandmauer).

Los servicios de inteligencia alemanes han catalogado a la AfD como un grupo “sospechoso de extremismo”.

Algunos líderes del partido han minimizado el Holocausto y adoptado lemas nazis. Otros mantienen fuertes vínculos con Rusia. El partido también ha declarado que el islam es incompatible con la Constitución alemana y ha prometido deportaciones masivas de inmigrantes, lo que ha llevado a sus opositores a acusarlo de tratar a los alemanes de origen inmigrante como ciudadanos de segunda clase.

Razones del triunfo

Una de las principales razones por las que la AfD no iba a lograr la victoria es el aparente éxito de la Alianza Sahra Wagenknecht, conocida por sus siglas en alemán BSW. Es probable que el partido obtenga más del 5% de los votos, el umbral necesario para conseguir escaños en el parlamento estatal, y podría ser decisivo para el gobierno de Sajonia-Anhalt. BSW es un partido populista con posturas políticas tanto de izquierda como de derecha. Sus líderes han declarado que no apoyarán ni a la AfD ni al actual líder estatal, Sven Schulze, de la Unión Demócrata Cristiana.

Una de las opciones que podría ocurrir, indicó The New York Times, es que el BSW, un partido populista con posturas tanto de izquierda como de derecha, podría abstenerse en algún momento de votar en las elecciones para presidente del Estado. En ese caso, los demás partidos -los democristianos, los socialdemócratas, los verdes y Die Linke- tendrían un escaño más que la AfD, justo el suficiente para elegir a un líder de su preferencia.

Los expertos han señalado que entre las razones de la victoria de AfD se encuentra un electorado frustrado que busca sacudir el sistema político alemán.

Los simpatizantes del partido, sobre todo en estados del este como Sajonia-Anhalt, consideran que la AfD es su mejor oportunidad para romper el dominio de los partidos centristas en el poder político de la Alemania de posguerra. La AfD ha intentado ganarse el voto en Sajonia-Anhalt con propuestas que incluyen la reducción de la asistencia social para los inmigrantes y el aumento del apoyo financiero para las familias alemanas nativas con padre y madre.

El partido ha desplegado una astuta campaña en redes sociales y ha contado con un candidato a gobernador relativamente joven y fotogénico, Ulrich Siegmund, que es una estrella de TikTok.

“Simbólicamente, una victoria mayoritaria del partido en Sajonia-Anhalt supondría un terremoto para el sistema político de posguerra, concebido para fomentar la moderación y el consenso, e impedir el regreso al poder de partidos considerados extremistas. Tal resultado podría poner en peligro la posición de Merz, quien tendría que defenderse de las críticas de sus propios aliados, quienes lo culparían de la derrota. Una victoria contundente también podría contribuir a normalizar la AfD, animando a algunos legisladores moderados a sentirse más cómodos formando coaliciones con el partido”, indicó el diario The New York Times.

“En la práctica, un gobierno de AfD desencadenaría de inmediato una disputa sobre si los servicios de inteligencia federales y estatales deben seguir compartiendo información sensible con el gobierno de Sajonia-Anhalt, como es habitual actualmente. El ministro de Defensa alemán ha declarado que intentará poner fin a esta práctica, argumentando que AfD mantiene vínculos demasiado estrechos con Rusia”, añadió.

La victoria del exvendedor

El candidato de AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, de 35 años, aprovechó su popularidad en internet para acercarse al poder más que ningún otro político de extrema derecha en Alemania desde que terminó la era nazi en 1945.

El exvendedor de ambientadores alcanzó mayor notoriedad durante la pandemia del coronavirus, cuando entonces era un diputado poco conocido, que con un discurso enérgico y una sonrisa telegénica comenzó a arremeter en TikTok contra las normas sanitarias. Quejándose de las mascarillas, las vacunas y otros requisitos gubernamentales que consideraba una locura, el diputado atrajo a millones de espectadores con sus videos, utilizando un tono afable para transmitir un mensaje antisistema, indicó The New York Times.

Friedrich Merz y Sven Schulze (CDU). Foto: Archivo

Siegmund declaró, en una entrevista para un podcast de Politico, que no podía “apropiarse de juzgar” si el Holocausto fue el peor crimen de la historia de la humanidad, “porque me resulta imposible comprender la totalidad de la historia humana”. También se negó a condenar a los partidarios que coreaban su apellido, Siegmund, al estilo del saludo nazi “Sieg Heil”.

Sin embargo, según los expertos, Siegmund se ha ganado el apoyo de los votantes de Sajonia-Anhalt gracias a su habilidad para presentar las políticas más intransigentes del partido con un tono más accesible y optimista que muchos de sus compañeros de la AfD, sin distanciarse de los extremistas.

Además de la deportación de inmigrantes, el partido ha propuesto recortar el financiamiento de las emisoras públicas, prohibir las banderas del orgullo gay en las escuelas y aumentar la enseñanza del ruso, así como ofrecer exenciones fiscales para familias numerosas y guarderías gratuitas.

“Puedo aportar motivación, generar optimismo y lograr que las cosas vuelvan a avanzar”, declaró Siegmund en una entrevista con The New York Times este año.

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