Por Juan Andrés Quezada
Chile-Argentina: el mar de fondo del nuevo impasse diplomático
El fortalecimiento de Milei a sus FF.AA. con el apoyo de EE.UU.; la demora del gobierno transandino por derogar un decreto -dictado en 2021- que habla del “control conjunto” del Estrecho de Magallanes, y los dichos del jefe de la Fuerza Aérea argentina desconociendo los tratados internacionales son algunas piezas para entender el actual momento de la relación con el país vecino. Para esta semana se espera una cita entre Milei y Kast.

Las imágenes de los extitulares de Defensa de los gobiernos de Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Gabriel Boric -transmitidas en vivo por Televisión Nacional- entrando la tarde del miércoles al edificio en calle Zenteno 45 sorprendieron al propio gobierno.
La reunión del ministro Fernando Barros con sus ocho antecesores no estaba en pauta y se producía en medio de la tensión con Argentina, tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea transandina, Gustavo Valverde -fue el único que el Presidente Javier Milei dejó en la cúpula de las FF.AA. en 2024-, quien aludió al Estrecho de Magallanes en una referencia a la soberanía argentina.
“Magallanes, el sur, el (Pasaje de) Drake, todo eso es soberanía, hay que mantener ahí, hay que hacer presencia”, dijo en un podcast, en momentos en que fuerzas de ambos países participaban en ejercicios militares en mar chileno, lo que añadía un grado de suspicacia a su actuar.
El encuentro en el cuarto piso del Ministerio de Defensa —y la puesta en escena que lo rodeó— fue leído como una señal del malestar del gobierno chileno con la Casa Rosada. La interpretación cobró fuerza porque, apenas un día antes, Barros se había reunido con el embajador del Reino Unido en Chile, David Concar, sin informar previamente a Cancillería.
Defensa aclaró que ambas reuniones estaban agendadas desde hace más de un mes, pero lo cierto es que cayeron como anillo al dedo a Barros.
“Todos coincidimos en que la relación con Argentina ha mejorado sustancialmente en los últimos 30 años, pero estas últimas declaraciones y un acto (la instalación de paneles solares en el lado chileno del Estrecho de Magallanes) son preocupantes, de persistir en el tiempo”, señala Jorge Burgos -uno de los asistentes a la cita de exministros- a La Tercera.
Los hitos protagonizados por Barros le añadieron un ingrediente extra a la molestia que las declaraciones de Valverde provocaron en La Moneda y que motivaron una dura reacción por parte de la Cancillería.
Desde Vietnam, donde se encontraba en gira oficial, el ministro Francisco Pérez Mackenna afirmó que “en relación a las declaraciones conocidas hoy (...), reiteramos que la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutible y se funda en los Tratados de 1881 y 1984 suscritos por ambos países”.
“Hago un severo llamado a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y no confundir a sus ciudadanos. El Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno”, añadió.
La enérgica respuesta chilena incluyó una larga nota de protesta que fue entregada por mano en la embajada argentina en Santiago, en la que -según fuentes conocedoras- se aludió a los tratados vigentes y a la necesidad de modificar el Decreto 457/2021 emitido durante el gobierno de Fernández. Y fue apoyada por declaraciones, algunas con un tono nacionalista, de parlamentarios oficialistas y de oposición. Estos últimos no dejaron pasar la oportunidad de enrostrar a Kast su cercanía ideológica con Milei.
La misma tarde en que Barros se reunió con sus antecesores -en una señal, para algunos, de descoordinación con su par de RR.EE.-, el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, llamó a su símil chileno y le quitó el piso a Valverde -nombrado por el Presidente Javier Milei en noviembre de 2024-, dejándolo en una incómoda posición en su país. Para muchos, al borde de su renuncia y el fin de una exitosa carrera militar.
De acuerdo a un comunicado del Ministerio de Defensa de Chile, Presti, quien además es militar activo, aseguró a Barros que “no está en discusión que el Estrecho de Magallanes es chileno” y atribuyó las expresiones del brigadier a una “confusión y desprolijidad”.
Los principales diarios argentinos informaron que las declaraciones de Valverde molestaron en la Casa Rosada, lo cual se vio reflejado en la rapidez con que condenaron sus dichos.
La Moneda hizo todo lo que estuvo a su alcance para cerrar un flanco político comunicacional ad portas del viaje que el Presidente José Antonio Kast realizará el martes y miércoles de esta semana a la Región de Magallanes, y que incluye su visita a los ejercicios militares del Ejército y la Armada en los canales australes.
A ello se agrega un encuentro entre el gobernante chileno y Milei, previsto para el próximo jueves, en el marco del Foro Madrid, la cumbre internacional de partidos de derecha conservadora -organizada por la Fundación Disenso, ligada al partido español Vox- que se realizará en Santiago.
“Quedó demostrado que cuando uno es claro y tiene amistad las cosas se resuelven rápido”, dice Pérez Mackenna en una entrevista que publicamos en esta edición, destacando que en 24 horas “pudimos resolver este problema”.

Decreto 457, la piedra en el zapato
Pese a que ambos países dieron por cerrado este nuevo impasse, para el mundo uniformado y diplomático de nuestro país el tema sigue abierto. Ello, mientras Argentina no derogue formalmente el Decreto 457/2021 -dictado por gobierno del expresidente kirchnerista Alberto Fernández-, en julio de 2021, que califica al Estrecho de Magallanes como ‘espacio compartido’ y plantea un ‘control conjunto’.
“Hay un juego ambiguo del gobierno argentino, de aparecer por un lado quitándoles el piso (a los dos uniformados), pero también los dejan jugar y mantienen activo el Decreto 457”, señala Andrés Villar, analista del Centro de Estudios Internacionales (CEIUC) de la UC.
Esa demanda estuvo entre los temas que planteó la Cancillería chilena durante la VII reunión del sistema de consultas permanentes con sus homólogos transandinos, realizada el miércoles en el edificio José Miguel Carrera-, y en el cual participaron los embajadores de ambas naciones, Jorge Faurie (diplomático de carrera identificado con el peronismo) y Gonzalo Uriarte (UDI).
El canciller subrogante, Patricio Torres (Pérez Mackenna se encontraba de gira en China, Vietnam y Japón), volvió a exigir a su par transandino, Juan Navarro, la derogación del polémico texto que contraviene el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
Expertos en el tema coinciden que tanto los dichos del brigadier Valverde como los del jefe de Hidrografía Naval, contraalmirante Hernán Montero, quien afirmó en abril que “la boca del Estrecho de Magallanes es argentina”, se encuadran en este decreto.
Uriarte -tomando la posta de los representantes en Buenos Aires de los gobiernos de Piñera 2, Nicolás Monckeberg (RN) y de Gabriel Boric, el socialista José Antonio Viera-Gallo- ha sido muy activo en pedir a la Casa Rosada que retire el polémico anexo sobre el Estrecho de Magallanes, incluido en el Libro Blanco de la Defensa argentina, que actualiza sus lineamientos estratégicos y que aún no es publicado.
Pero sus reclamos no han tenido eco.
En las FF.AA. confiaban en que el gobierno de Kast, afín al de Milei, lo consiguiera al llegar a La Moneda, lo cual no ha ocurrido.
Fuentes de Cancillería confían en que el decreto será eliminado, pero no a la brevedad. Aunque un elemento que puede jugar en contra de las pretensiones chilenas son las elecciones presidenciales de octubre de 2027 en Argentina. Las encuestas no andan bien hoy para el oficialismo, y Milei antes debe superar la prueba de las PASO (primarias obligatorias), que en principio se celebrarán en agosto de 2027.

Fortalecimiento de las FF.AA.
Las últimas embestidas de uniformados transandinos coinciden con el nuevo estatus que ha dado Milei a las FF.AA. de su país, a diferencia de lo ocurrido en los gobiernos kirchneristas, cuya narrativa política estuvo centrada en la dictadura argentina y en los juicios por violaciones a los derechos humanos.
El mandatario libertario aumentó el presupuesto del Ejército, la Armada y la Aviación con un ambicioso plan de renovación de su armamento, que se encontraba obsoleto. Esto último, respaldado fuertemente por EE.UU. y la buena relación de Milei con Donald Trump.
“Tras una era peronista con un discurso muy antimilitar -producto de la pérdida de la democracia y los episodios de violencia en los 70-, las FF.AA. vuelven a ser reconocidas, reivindicadas y valoradas en el gobierno de Milei”, explica el analista político argentino Julio Burdman.
El profesor de la Universidad de Buenos Aires agrega otro dato que, según él, explica la mayor atención que están teniendo hoy las FF.AA. de su país y, a su juicio, el “excesivo recelo” con el que Chile ha recibido las últimas declaraciones de sus militares. “En los últimos años ha mejorado mucho la imagen -y apoyo- de las FF.AA. en la opinión pública, siendo hoy una de las instituciones más valoradas del país”.
Un rol clave en ello ha jugado la vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, quien está fuertemente distanciada de Milei. Aunque no cuenta con atribuciones ante las FF.AA., la hija y nieta de generales y con una fuerte ascendencia en el mundo militar en retiro se ha transformado en un dolor de cabeza para Milei, cuya prioridad es la economía y la mantención de buenas relaciones comerciales con nuestro país.
El presidente del Partido Libertario, Johannes Kaiser, conocedor del actual gobierno argentino, confirma lo anterior a La Tercera. “Al interior del gobierno argentino hay una línea ‘ultrona’, liderada por Villarruel, que le está haciendo ruido al Presidente Milei en sus relaciones internacionales”.
Lo más grave, a su juicio, son sus sospechas, que el país vecino “está en un proceso de crear ‘un caso’ para poner en duda la comprensión de los tratados firmados con Chile”. Por ello, afirma: “Estas cosas no pasan por casualidad. La postura de nuestra Cancillería debiese ser mucho más dura para revertir esta situación”.
Villar -autor del libro Autonomy and Negotiation in Foreign Policy: The Beagle Channel Crisis- agrega que Milei ha impulsado el concepto de la “idea de la memoria completa” sobre el debate de la dictadura y cuestionando la cifra oficial de 30 mil desaparecidos, “pero que si bien tiene un significado simbólico y político, en términos prácticos la situación material, tanto de equipamiento como de salarios, de las FF.AA. no está mucho mejor”.

Factor Trump
Otro de los temas que estuvieron presentes el miércoles, durante el almuerzo de Barros con sus antecesores, fue el llamado de EE.UU. a los países de la región a aumentar su inversión en defensa, participar en operaciones contra el narcotráfico y abandonar la Corte Penal Internacional, en el marco de la iniciativa Escudo de las Américas, lo cual fue respondido duramente por Barros.
Los comensales apoyaron en forma unánime el parelé que hizo hace un par de semanas el ministro a EE.UU., al señalar que Chile “no es el patio trasero de ningún país”, lo cual no cayó bien en el Segundo Piso de La Moneda y habría incomodado a Pérez Mackenna, que ha enfatizado que ese país es el principal socio estratégico de Chile.
El exministro Espina asegura que “Barros cumplió su papel correctamente al decir que Chile no quiere ser el patio trasero de ningún país”, y que el abogado mantiene una excelente relación con su par de RR.EE.
Los exministros coincidieron también en que -en medio de una serie de descoordinaciones entre las dos carteras- para Defensa es clave mantener una buena coordinación con la Cancillería. Incluso, algunos le recomendaron crear un equipo de coordinación especial entre ambos ministerios.
Otro de los temas abordados esa tarde fue el aumento del gasto en armamento por parte de nuestros países vecinos y el rol de la administración Trump en esta cruzada.

Hace una semana se conoció la venta de EE.UU. a Argentina de 235 vehículos de combate blindados Stryker, por un monto -muy bajo- de US$ 83.733 millones. A ello se agrega el acuerdo para que EE.UU. entrene a pilotos para volar los 24 aviones caza F-16 -de segunda mano- comprados por la administración Milei a Dinamarca.
El exministro Burgos desdramatiza la venta de armamento de EE.UU. a Argentina, señala que es material de segunda mano, dice que Perú ha gastado mucho más en el último tiempo y que nuestro país puede comprar material de guerra a los norteamericanos cuando quiera y en iguales condiciones.
No obstante, hace una advertencia: “Creo que se nos está acabando el tiempo para no gastar en sistemas de armas. No estamos en una situación crítica, pero podemos correr el riesgo de caer en obsolescencia y eso es mucho más costoso”, advierte el exministro Burgos.
Viera-Gallo, sin embargo, explica que llevará mucho tiempo a las FF.AA. argentinas ponerse a tono con los países de la región, incluido el nuestro. Y pone un ejemplo. “El Batallón Cruz del Sur -contingente chileno-argentino- no se ha podido poner a disposición de Naciones Unidas para misiones de paz, porque Argentina no cumple los estándares en materia de armamento”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE

















