Por Cristina Cifuentes
La UE e Italia apuntan a desinformación prorrusa como catalizadora de protestas callejeras
Cuentas de redes sociales prorrusas y de extrema derecha vinculadas a anteriores campañas de desinformación han difundido videos violentos en un intento por sembrar más caos.

El número de jóvenes que protagonizaron los disturbios en París, Marsella, Milán y otras ciudades europeas, junto con la rapidez con la que se congregaron a pesar de no tener un liderazgo claro, ha generado sospechas de que la violencia fue orquestada o alentada en parte por Moscú.
De hecho, los reguladores de la Unión Europea están examinando posibles injerencias extranjeras en línea y campañas de desinformación en torno a los disturbios en Francia y brotes similares de violencia y saqueos ocurridos en otros países europeos en los últimos días.
Según fuentes de seguridad, que hablaron con el diario Financial Times, cuentas de redes sociales prorrusas y de extrema derecha vinculadas a anteriores campañas de desinformación han difundido videos violentos en un intento por sembrar más caos. Los expertos consultados por el periódico dijeron que Irán y Argelia también son sospechosos de estar detrás de algunos de estos mensajes.

“Queremos saber hasta qué punto cooperan las plataformas”, declaró al Financial Times un funcionario de la UE. “Es posible que se estén produciendo campañas de información rusas, pero las plataformas no deberían amplificarlas algorítmicamente”.
Según David Colon, investigador de Sciences Po especializado en desinformación, los “influencers pro-Kremlin” vinculados a la campaña rusa Tormenta-1516 han “amplificado los acontecimientos y difundido varias narrativas falsas”. También mencionó la red de influencia rusa llamada Matryoshka.
Eso sí, indicó que los influencers prorrusos “no son los responsables de la manifestación, ni... han tenido ningún impacto en el curso de los acontecimientos”.
Ante esto, las autoridades de París y Roma están investigando si Rusia tuvo algo que ver con la difusión de desinformación en las redes sociales e internet, lo que avivó la violencia en torno a las protestas por el costo de la vida.
De hecho, les han pedido a los servicios de inteligencia que investiguen si los agentes rusos desempeñaron un papel más activo en la incitación directa a la violencia callejera.

Un alto funcionario de inteligencia europeo afirmó al Financial Times que no existían pruebas concretas de tales provocaciones. Según indicó, los esfuerzos rusos de desinformación se limitaban principalmente a reacciones impulsivas y se realizaban en línea, pero añadió que las investigaciones francesas se encontraban en sus primeras etapas.
El diario indicó que la Comisión Europea se reunió esta semana con las autoridades francesas para debatir la cooperación con plataformas de redes sociales como X, de propiedad de Elon Musk, que han permitido la difusión viral de mensajes racistas y violentos. Bélgica, donde las protestas también se tornaron violentas durante el fin de semana, tenía previsto abordar asimismo el papel de la plataforma china, TikTok, según informó un portavoz del Ministerio del Interior.
Los organismos reguladores están pidiendo a las plataformas de venta en línea como Amazon y Vinted que bloqueen la venta de productos que parecen haber sido saqueados.
El Financial Times identificó varias cuentas que publicaron contenido violento, incluyendo videos que afirmaban falsamente haber sido grabados en Francia y que acumularon millones de visualizaciones.
Por ejemplo, mencionó una cuenta de X con 5.000 seguidores que publicó un video de manifestantes lanzando fuegos artificiales que fue visto casi 6 millones de veces. En realidad, las imágenes fueron grabadas en 2024 durante las protestas en Tiflis, Georgia.

Un portavoz de Vinted declaró que, desde el fin de semana, han tomado medidas inmediatas para eliminar los anuncios relacionados con el saqueo, ya que la venta de artículos robados en la plataforma está estrictamente prohibida. “Estamos colaborando activamente con las fuerzas del orden y las autoridades francesas”, añadieron.
Según el servicio diplomático de la UE, Francia es el segundo país de Europa continental más atacado, después de Ucrania, por la manipulación de información respaldada por el Estado y las operaciones de influencia extranjera.
Moscú ya había protagonizado provocaciones físicas en Francia en 2023, cuando personas sospechosas de ser agentes rusos pintaron estrellas de David azules por todo París, evocando la persecución de los judíos durante el Holocausto. El objetivo de los grafitis, que inicialmente fueron presentados por la prensa como un incidente antisemita, era sembrar la discordia, según la organización Viginum, que monitorea la desinformación.
Colon, de Sciences Po, afirmó al Financial Times que también había indicios de operaciones de influencia iraní y argelina en Francia. “La interacción entre personas influyentes, algoritmos y operaciones de Estados extranjeros puede generar una volatilidad extrema… desencadenando comportamientos violentos impulsados por la difusión viral de contenido con una fuerte carga emocional”, afirmó.
Según un funcionario de inteligencia, consultado por el diario, las autoridades estarían investigando en particular a los grupos de extrema izquierda que parecen ser la fuerza impulsora detrás de muchos de los brotes. El funcionario afirmó que instrumentalizar estos movimientos es “parte de su estrategia”, pero recalcó que, por ahora, la explicación más sencilla es el radicalismo político interno.

En general, las autoridades han advertido que, si bien existían indicios de desinformación e influencia extranjera por parte de actores estatales, no estaba claro si estos habían tenido un impacto significativo.
El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, reconoció el miércoles que la suspensión de las redes sociales para impedir que los saqueadores se organicen es una posibilidad, aunque asumió que una eventual suspensión solo se podría llevar a cabo “bajo condiciones muy específicas”.
“Las redes se han convertido en un problema real. Hay una pista, que me la han dado los alcaldes. Que cuando hay saqueos que se organizan con la ayuda de las redes, se tenga la posibilidad de suspenderlas”, declaró ante el Senado francés.
Guerra Híbrida
En Italia, donde también se produjeron violentas protestas este fin de semana, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, atribuyó los disturbios a “una guerra híbrida que alguien está librando contra nuestras naciones a través de herramientas no convencionales llamadas TikTok, redes sociales y YouTube, sin que Occidente se dé cuenta ni reaccione”.
Según el diario El País, los servicios de inteligencia italianos van más allá, ya que el análisis de las redes sociales de esos días indica que no todo fue tan espontáneo en la movilización de unos 2.000 jóvenes, sin ninguna organización ni reivindicación, que súbitamente se dirigieron al centro de Milán y rompieron vitrinas para robar zapatillas y ropa de marca. “Es el punto culminante de una guerra híbrida”, dijo Crosetto, que desde hace años alerta sobre el problema.
Los servicios de inteligencia, según los medios italianos, ven similitudes con lo ocurrido en Ceuta a finales de julio, cuando más de 70.000 personas atravesaron la frontera desde Marruecos. Están analizando las dinámicas de las redes sociales durante el fin de semana, cómo se multiplicaron los mensajes de convocatoria a los disturbios y las sospechas apuntan a Rusia.
Sin embargo, el viceprimer ministro italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, históricamente cercano al presidente ruso Vladimir Putin, rechazó esto.
Pese a ello, la primera ministra, Giorgia Meloni, ordenó a los servicios de inteligencia italianos que le informaran sobre si Moscú tuvo algo que ver con el caos.
Era muy probable que “actores extranjeros” hubieran contribuido a fomentar el caos, afirmó al diario La Repubblica, Mariangela Zappia, exembajadora en Estados Unidos y directora del Instituto Italiano de Estudios Políticos Internacionales.
Al ser consultada si era legítimo sospechar de la implicación de Rusia, respondió: “Francamente, sí. Ya hemos visto acciones similares por parte del Kremlin en nuestros países para dividir a la opinión pública. Por ahora, son hipótesis; los hechos deben verificarse”.
Sugirió que las recientes elecciones en Rumania y la crisis en Ceuta, el territorio español en el norte de África que fue invadido por más de 70.000 migrantes en el verano boreal, habían sido ejemplos de la injerencia rusa.
El objetivo del régimen de Putin era “crear polarización interna”, especialmente en los países que celebrarán elecciones el próximo año, añadió.
Y agregó: “No podemos afirmar que todo lo que ocurre en nuestros países sea consecuencia de la desestabilización rusa, pero estamos viviendo una época en la que se utilizan estos métodos”.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE


















