Por Alexis Paiva Mack
5 beneficios del té para la salud, según investigaciones científicas
Entre los hallazgos de distintos estudios, se ha encontrado que sus compuestos pueden proteger los vasos sanguíneos, reducir la inflamación y contribuir a la microbiota intestinal.

Son múltiples las investigaciones científicas que han relacionado el consumo regular de té con potenciales beneficios para la salud.
Entre los hallazgos, se ha encontrado que sus compuestos pueden proteger los vasos sanguíneos, reducir la inflamación y contribuir a la microbiota intestinal.
Un análisis publicado en la revista Life Sciences asegura que “proporciona una fuente dietética de compuestos biológicamente activos que ayudan a prevenir una amplia variedad de enfermedades”.
La misma revisión lo describe como “un regalo de la naturaleza para la salud humana”.
Los científicos atribuyen gran parte de sus potenciales beneficios a que es rico en antioxidantes, polifenoles y otros compuestos vegetales que pueden favorecer al organismo.
La nutrióloga y directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes, la Dra. Eliana Reyes, explica a La Tercera: “Por su rol antioxidante, protegen el endotelio vascular e impiden que las LDL se vayan oxidando y sean más aterogénicas”.
“En general, protegen a todas las células corporales del daño que generan la contaminación, los radicales libres y los tóxicos del organismo. Los polifenoles (un grupo de antioxidantes) y las catequinas (un tipo de polifenoles) son fundamentalmente los antioxidantes presentes en el té. Las catequinas son los polifenoles principales. Hay varios tipos. También están las teaflavinas, que son flavonoides, y las tearubiginas”.
“Estos compuestos están esencialmente en el té negro y el té verde. Por eso se les considera potentes antioxidantes. Y como todo antioxidante, son protectores contra el daño celular, el envejecimiento y favorecen a la salud cardiovascular. Los diferentes compuestos varían según el tipo de té”, agrega la Dra. Reyes.
La mayoría de las investigaciones se han centrado en examinar los beneficios del té negro y el té verde, las variedades más consumidas en el mundo, según una revisión publicada en la revista Food Science & Nutrition.
Sin embargo, estudios también han encontrado asociaciones positivas en relación a otros tipos de té e, incluso, infusiones de hierbas, según comentaron especialistas al Washington Post.
A continuación encontrarás algunos de los hallazgos más significativos.

1. Contribuye a la longevidad
Quienes beben té regularmente tienden a vivir más que las personas que no lo hacen, según han concluido distintas investigaciones.
Un estudio publicado en Annals of Internal Medicine comparó a bebedores de té con no bebedores en Reino Unido. En su análisis, los autores hicieron un seguimiento por más de una década a casi medio millón de adultos de entre 40 y 60 años.
Durante ese periodo, examinaron su dieta, consumo de bebidas, hábitos de vida y estado de salud en general. Alrededor del 90% de los bebedores de té dijeron que consumían principalmente té negro, mientras que cerca del 7% afirmaron que consumían té verde.
Al hacer la revisión, vieron que los bebedores de té tenían menos probabilidades de morir en el tiempo en que duró el estudio, en comparación a los no bebedores.
Las personas que bebían de dos a tres tazas diarias presentaban una reducción del 13% en la mortalidad, en comparación a quienes rara vez o nunca bebían té.
Otra investigación, la cual fue publicada en Epidemiology and Health, consideró a casi dos millones de adultos de distintos continentes.
Concluyó que un consumo de dos tazas al día se relacionaba con una mayor reducción de riesgo para la mortalidad por todas las causas, y que 1,5 tazas al día se relacionaba con una mayor reducción de riesgo de muerte por cáncer.
Sin embargo, agregaron los autores en su artículo, un consumo adicional al mencionado no se asoció con una mayor reducción del riesgo de muerte.
Muchos estudios precisan que sus hallazgos muestran correlaciones. Es decir, no reflejan una relación de causa y efecto, y se presume que otros factores también podrían influir en los resultados.
No obstante, la evidencia científica que relaciona el consumo habitual de té con potenciales beneficios para la salud es creciente y altamente documentada.

2. Favorece a la salud metabólica
Una investigación publicada en el Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition concluyó que, si bien beber té no previene la diabetes tipo 2, el consumo regular de té negro puede ayudar a reducir los picos de azúcar en la sangre después de las comidas.
Junto con ello, otros estudios han relacionado la ingesta habitual de té con beneficios sobre la inflamación y el sistema inmunitario.
Para un trabajo publicado en la revista Toxicology, los autores reunieron a personas con diabetes tipo 2 y les pidieron beber tres tazas de té negro sin aditivos al día, durante tres meses. En paralelo, a otro grupo se le pidió beber tres tazas de agua caliente al día, durante la misma cantidad de tiempo.
Al analizar los resultados, vieron que quienes bebieron té negro experimentaron un aumento en un tipo especial de célula inmunitaria que suprime la inflamación, conocida como célula T reguladora.
Asimismo, muchos de los participantes además presentaron una reducción en sus niveles de proteína C reactiva, una molécula que aumenta cuando el cuerpo tiene una infección, una lesión o sufre mucha inflamación.
De acuerdo a los autores, esta disminución podría beneficiar a las personas con alto riesgo de sufrir eventos cardiovasculares, así como potenciar ciertas terapias farmacológicas.

3. Ayuda a la salud cardiovascular
Una revisión publicada en el International Journal of Food Science concluyó que beber té protege y relaja los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a la salud cardiovascular.
“Estas ventajas se deben en gran medida a los efectos antioxidantes, antiinflamatorios y moduladores de la microbiota intestinal del té, incluida la promoción de especies bacterianas beneficiosas como Flavonifractor plautii”, escribieron los autores en su artículo.
Para otro estudio, el cual fue publicado en la revista Circulation, los científicos reunieron a 66 adultos con enfermedad coronaria y les pidieron beber aproximadamente tres tazas de té negro al día durante cuantro semanas. Durante otra fase del ensayo, bebieron agua en lugar de té.
Al realizar su análisis, vieron que beber té negro se asociaba con mejoras en la salud vascular, y que estos beneficios parecían deberse a un aumento en los niveles de polifenoles en la sangre.
Un metaanálisis de 13 ensayos clínicos, el cual fue publicado en Scientific Reports, concluyó que el té verde puede reducir ligeramente la presión arterial cuando se consume diariamente durante semanas o meses.
Otra investigación, publicada en Food & Function, presentó resultados similares en relación al consumo regular de té negro.

4. Impulsa la salud intestinal
Los polifenoles presentes en el té negro y el té verde estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino.
Según una revisión publicada en la revista Frontiers in Pharmacology, los polifenoles “ejercen diversas actividades biológicas, incluyendo propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, entre muchas otras”.
“Estos metabolitos polifenólicos interactúan inextricablemente con la microbiota intestinal, ejerciendo efectos moduladores sobre su composición y funcionalidad, promoviendo así las relaciones fisiológicas simbióticas entre los microorganismos y el huésped humano”.
“De forma recíproca, la microbiota intestinal actúa como vector clave en el metabolismo y la biodisponibilidad de los polifenoles, generando metabolitos bioactivos que regulan los efectos fisiológicos sistémicos y, por lo tanto, mantienen la salud del huésped”.
Más específico en relación al té, un estudio publicado en el Journal of Nutritional Science and Vitaminology concluyó que beber té negro regularmente puede aumentar en el intestino la cantidad de bacterias que producen ácidos grasos de cadena corta, los cuales protegen el colon, reducen la inflamación y estimulan la liberación de la hormona GLP-1, que suprime el apetito.

5. Estimula el rendimiento cognitivo
El té, al igual que el café, contiene cafeína. Esto contribuye al estado de alerta y la capacidad de atención. No obstante, según algunas investigaciones, es menos probable que el té altere el sueño en comparación al café.
Para un estudio publicado en la revista Psychopharmacology, los científicos reunieron a 30 adultos sanos, a quienes les pidieron que bebieran cuatro tazas de café o cuatro tazas de té negro al día.
Al analizar los resultados, vieron que tanto el café como el té producían mejoras similares en el estado de alerta y el rendimiento cognitivo. Sin embargo, quienes bebían té a diario tuvieron menos interrupciones del sueño por la noche, en comparación a quienes bebían café.
Otra investigación, la cual fue publicada en la revista Phytomedicine, concluyó tras analizar más de una veintena de estudios previos que el té verde puede reducir la ansiedad, además de mejorar la memoria y la atención.
Según declaraciones de especialistas rescatadas por el Washington Post, se presume que aquello se debe en parte a que el té negro, el té blanco y el té verde contienen L-Teanina.
Este último es un aminoácido que se relaciona con la disminución del estrés y mejoras en el estado de ánimo.

Qué consideraciones se deben tener sobre el consumo de té
La Dra. Reyes afirma que todos debemos consumir los polifenoles y flavonoides que se pueden encontrar en distintos alimentos del reino vegetal, lo que también incluye al té.
En el caso del té, en particular, no hay una recomendación específica y universal sobre cuánto se debe consumir.
“Si una persona toma tres tazas de té de buena calidad al día, está ingiriendo una buena cantidad de polifenoles y catequinas. Va a depender de la dilución y preparación, pero en el fondo, siempre es recomendable consumir antioxidantes de distintas fuentes. Puede ser de una bebida como el té, pero también debemos obtenerlos de frutas y verduras”.
Aunque la ingesta regular de té es segura, hay ciertas consideraciones que se deben tener en cuenta.
“El té también contiene cafeína, que es un estimulante. Dependiendo de las dosis, podría ser de cuidado en personas que tienen arritmias cardíacas o hipertensión. Ahora, esto en personas de muy alto riesgo. Generalmente, por tres tazas de té al día, es muy difícil que alguien presente efectos adversos para la salud”.
En este sentido, la nutrióloga enfatiza: “No digo que esté prohibido, pero las personas que deben ser más cuidadosas son fundamentalmente quienes tienen enfermedades cardiovasculares, bajo condiciones como las mencionadas”.
Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud o alimentación, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso particular y las mejores formas de abordarlo.
COMENTARIOS
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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