Por Carlos Alonso
Ofertas de empleo desaceleran su caída en agosto y anotan su menor contracción en 10 meses
El índice de avisos laborales del Banco Central cayó 1% en agosto, siendo el menor descenso desde octubre de 2025. Además, si se compara con julio de 2026, anotó un incremento de 3,35%. Con todo, los expertos se mantienen cautos respecto de una recuperación del mercado laboral.
El último dato de desempleo sigue mostrando cifras alarmantes. La tasa de desocupación subió a 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio. Con ello, se completaron cuatro meses con una cifra sobre 9%, sus niveles máximos en cinco años. Asimismo, el alza de la desocupación se produjo principalmente por la caída de 0,2% registrada por el empleo en relación al mismo período de 2025. Se trató del primer registro de destrucción de plazas de trabajo desde abril de 2021, en plena pandemia. En número, se tradujo en que se destruyeron 16.292 ocupaciones.
Sin embargo, pese a estas magras cifras que arrojó la Encuesta de Empleo del INE, hay otros indicadores que podrían estar anticipando una leve mejoría del mercado laboral. Una de ellas fue el reporte de la Dirección de Trabajo (DT) que mostró que entre enero y junio los despidos por necesidad de la empresa cayeron 4,2% en términos anuales, totalizando 242.822.
Esta es la primera caída en cinco años para un primer semestre (desde 2021, que se comparó favorablemente con el 2020, año de inicio de la pandemia). En junio, en tanto, tuvo un descenso de 2,1% en relación al mismo mes del año pasado.
Para los economistas, la evolución de los despidos por necesidad de la empresa es un antecedente relevante de monitorear al analizar la situación del mercado laboral, en conjunto con otros indicadores, sobre todo cuando se estudia el empleo privado asalariado.
Y ahora, a ese antecedente se agrega el índice de avisos laborales del Banco Central, que si bien cayó 1% en agosto, se trata de su contracción desde octubre de 2025, es decir, en 10 meses. Además, si se compara con julio de 2026, se observa un incremento de 3,35%.

Este indicador corresponde al promedio simple de los avisos publicados en los principales portales de empleo web en Chile, con cobertura a nivel nacional, y permite monitorear cómo estará el empleo dadas las ofertas laborales por internet que se ofrecen mes a mes.
El índice, en general, da cuenta de un comportamiento similar a lo que pasa con los datos de ocupación asalariada de la Encuesta de Empleo del INE, aunque con un rezago, que puede ser mayor a un mes, debido al tiempo que demoran las plazas en ser llenadas.
En todo caso, aún con la suma de estas señales, los expertos siguen siendo cautos, pues para ellos no es suficiente evidencia de un cambio de tendencia.
Cristián Duarte, exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo plantea que “es una señal positiva, pero muy puntual y sigue siendo una caída, aunque más moderada. No se puede hablar de una recuperación, porque los indicadores más representativos como son el desempleo, la ocupación y el empleo formal, han venido mostrando un mercado laboral débil”.
Juan Bravo, director del OCEC-UDP, apunta que “los avisos laborales de internet se asocian a la demanda por empleo asalariado formal, especialmente del sector privado y estos siguen exhibiendo caídas. Las últimas cifras del INE mostraron una contracción anual de más de 145 mil empleos asalariados formales en el sector privado y un desplome anual de más de 156 mil en el segmento de mipymes”.
En ese sentido, asevera que “aunque este índice muestre una moderación de la caída interanual en agosto, todo apunta a un mercado laboral que seguirá muy debilitado en dicho mes, especialmente porque aún no se ha afianzado un cambio de tendencia claro hacia un crecimiento económico positivo”.

¿Perspectivas de mejoría?
Los economistas coinciden en que se deben mirar con calma los datos y no anticipar conclusiones sobre un eventual mejoramiento del mercado laboral.
“Aún no se puede señalar que el mercado laboral dejó de empeorar”, afirma Bravo. Para el economista, revertir la fuerte destrucción de empleo asalariado formal en el sector privado no será rápido. “Si miramos indicadores complementarios como este, de avisos laborales, se siguen exhibiendo contracciones interanuales, más allá de la moderación de la caída”, complementa.
No obstante, para Bravo existen distintos factores que podrían confluir para evidenciar una mejoría muy gradual a partir de septiembre: como primer punto a destacar está la estacionalidad positiva de Fiestas Patrias y la época estival, en donde varios rubros de actividad económica tienen su temporada alta, como la agricultura, comercio, turismo, restaurantes; lo segundo es que la economía comenzaría a crecer nuevamente, efecto que se notaría más claramente hacia el cuarto trimestre de este año.
Un tercer factor que resalta el economista es “el efecto de los subsidios de emergencia a la contratación, sumado a la entrada en vigencia del Subsidio Unificado al Empleo a partir de octubre de este año, y lo último es el fin de la incertidumbre asociada a la discusión de la megarreforma, lo que debería reactivar inversiones que estaban pausadas a la espera de ver el escenario en cuanto a las reglas del juego para hacer negocios e invertir en Chile”.
Duarte añade que “los avisos laborales generalmente anticipan decisiones de contratación y si miramos el vaso medio lleno, unido a la baja en los despidos por necesidad de la empresa, podríamos ver con algo de optimismo y esperanza que las cosas podrían comenzar a mejorar hacia fines de este año”.
Para Exequiel Cáceres, economista de LyD, el índice de avisos laborales del Banco Central “es un indicador complementario a las estadísticas tradicionales reportadas por el INE. En particular sirve como un termómetro de qué tan fuerte es la demanda por trabajo, la cual, en general, ha estado muy deprimida. En ese sentido, esta ‘leve mejora’ puntual no puede ser interpretada como un cambio de tendencia”.
Estudio del CEP refleja el desacople entre crecimiento y empleo
Un estudio del Centro de Estudios Públicos (CEP) analizó el vínculo entre crecimiento económico y empleo, donde abordó el por qué ya no tienen la misma correlación que antes de la pandemia. “Seis años después del inicio de la pandemia, el desempleo lleva casi cuatro años instalado por sobre el 8%, cifras atípicas mirando la década anterior”, planteó el texto.
En ese sentido, mencionó que “el último dato disponible, del trimestre móvil de mayo-julio de 2026, es elocuente: la tasa de desocupación alcanzó el 9,5% y cerca de un millón de personas buscan trabajo sin encontrarlo, con importantes diferencias entre distintos grupos de la población”.
Subrayó que la tasa de desocupación, indicador que suele concentrar el debate, no es el que mejor explica el dinamismo del mercado del trabajo. Para el CEP, “detrás de este hay un fenómeno menos discutido, más persistente y desconcertante: el crecimiento económico viene acompañado de menos creación de empleo que en el pasado”.
Señaló que en comparación a los países de la Ocde, Chile es uno de los que muestra mayor rezago en la recuperación del empleo. “Al analizar los datos de empleo del primer trimestre de 2026, se observa que Chile es el tercer país de la Ocde con peor recuperación en su tasa de ocupación, con una brecha de 1,5 puntos porcentuales por debajo de su nivel previo a la pandemia. A su vez, el rezago de la recuperación no es una realidad extendida, por el contrario, en promedio, el resto de los países de la Ocde registra tasas de ocupación de 0,7 puntos porcentuales por encima de su nivel prepandemia”.
En este contexto, el informe sostuvo que una explicación posible apunta al crecimiento económico. “Los datos apuntan a que los países que más crecieron mostraron, en promedio, una mayor recuperación del empleo. La relación es moderada en magnitud, pero estadísticamente distinta de cero al 5%”.
En cambio, el caso de Chile no se ajusta plenamente a este patrón. “Entre 2022 y 2025, la economía creció 2% promedio anual, levemente por sobre la mediana de 1,8% de la Ocde. Pese a ello, en el primer trimestre de 2026 la tasa de ocupación permanecía 1,5 puntos porcentuales bajo su nivel prepandemia, ubicando al país por debajo de la relación promedio entre crecimiento y recuperación del empleo”, detalló el estudio.
Es más, a modo de ejemplo, indicó que “un punto porcentual adicional de PIB se asociaba a un crecimiento de 0,62 puntos porcentuales en el total de ocupados. En cambio, durante el período 2022-2025, esta cifra disminuyó a 0,40 puntos porcentuales, una diferencia estadísticamente significativa”. En términos simples, señaló que “antes de la pandemia un crecimiento de 1,6% venía acompañado, en promedio, de un aumento de un 1% en el empleo. Desde 2022, la misma expansión del empleo se observa cuando la economía crece alrededor de 2,5%”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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