Por David Tralma
Sebastián Kraljevich deja su cargo en la OEA: la última jugada del estratega de la campaña de Boric
El experto electoral dejará su cargo de secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la entidad con sede en Washington. Ahora proyecta instalar su propia consultora, con socios internacionales, y así poder volver a su otra zona de confort: las campañas.

“Con el resultado de la primera vuelta la gente percibió que la amenaza ultraderechista era real, y el miedo moviliza”, decía Sebastián Kraljevich en diciembre de 2021 en entrevista a Página 12 de Argentina. Entonces se le atribuía la estrategia de campaña que permitió la instalación del joven diputado del FA en La Moneda.
Su nombre sonaba entonces como una carta natural para integrar el equipo de asesores de La Moneda. Pero optó por un camino inusual: ser embajador de Chile en la OEA. El 2025 hizo otro movimiento de piezas sorprendente al renunciar para postular a un cargo en el mismo órgano internacional. Una jugada que fue ampliamente comentada en los círculos diplomáticos.
Tras una carrera de cuatro años en la OEA volverá a pensar en cruzadas electorales.
Esto porque a inicios de semana confirmó en sus redes sociales que ya no seguirá como secretario para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA.
Con esto, Kraljevich proyecta armar su propia consultora, junto a otros socios internacionales, para así poder asesorar en campañas electorales y organizaciones, tal como lo hizo con Boric, de quien fue su principal estratega, y como también lo hizo hace nueve años en la campaña presidencial de la ahora senadora Beatriz Sánchez.
“Hoy cierro una etapa en la OEA para hacer lo que más me apasiona”, partió diciendo Kraljevich en su cuenta de Linkedin.
“Le agradezco al Secretario General por el privilegio de servir bajo su liderazgo y por comprender las razones de mi renuncia, y también a tantas personas con quienes hicimos camino al andar, en los Estados, la Secretaría General, la academia y la sociedad civil”, añadió el exembajador.
Luego, cerró: “Retomo entonces mi rol de consultor, construyendo e implementando estrategias precisamente para fortalecer las democracias y los derechos humanos en estos tiempos tan convulsos. Muy entusiasmado, y listo para que conversemos de nuevas y viejas causas para hacerlas crecer y ganar”.
El boricista que no quiso estar en primera línea
Tras participar en la cruzada electoral del último Presidente que tuvo la izquierda, su apuesta por no jugar un rol en la primera línea del gobierno y elegir convertirse en embajador de Boric en la OEA sorprendió al mundo político.
Kraljevich llegó a una OEA que le tocó enfrentar las diversas posturas del gobierno estadounidense de Donald Trump. Cuando se instaló, sin embargo, lo hizo en un contexto distinto al actual, pues por esas fechas la izquierda gobernaba países como Argentina y Colombia, además de México y Brasil.
En junio del año pasado, sin embargo, Kraljevich abandonó su cargo como embajador ante la Organización de Estados Americanos.
Lo hizo para quedarse en Washington, dentro de la misma OEA. Esta vez sin estar supeditado al gobierno chileno, sino que a la propia entidad internacional, donde el secretario general, Albert Ramdin (Surinam), le ofreció el cargo de secretario para el Fortalecimiento de la Democracia.
Su movimiento generó ruido en el mundo diplomático, pues, en la práctica, con esto se aseguraba un mayor tiempo en la entidad, pues se dio a solo meses de un cambio de gobierno, donde se acostumbra a reajustar el tablero de embajadores.
En la misma línea, parlamentarios de derecha llegaron a cuestionar que su nombramiento no iba de la mano con las normas de la entidad, mientras que en el entonces oficialismo también surgió ruido, pues consideraron que se estaba instalando en un cargo con una extensión de años ante la inminente derrota del sector en las presidenciales.
En esa oportunidad, la Cancillería de Alberto van Klaveren destacó que “la propuesta del secretario general de la OEA para que el embajador Kraljevich asuma como secretario para el Fortalecimiento de la Democracia ha sido ratificada de manera unánime por los 32 Estados miembros de la organización”.
Dentro de la OEA, representó a Boric en arremetidas contra líderes de izquierda que han virado hacia gobiernos autoritarios o dictaduras, como Nicolás Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua. También jugó un rol en la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, momento en el que el propio expresidente viajó a inaugurar homenajes a Salvador Allende en Washington.
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