Juan Eduardo Urrutia, líder de la masonería en Chile: “Cuando el diálogo va quedando de lado, se generan inestabilidades”
El Gran Maestro de la Gran Logia se juntó con el Presidente José Antonio Kast y el primer sábado de septiembre tendrá el encuentro más importante de la masonería.

Esta semana ha sido movida para los masones en Chile. No solo por una reunión que tuvo el Gran Maestro de los masones, Juan Eduardo Urrutia, este martes con el Presidente José Antonio Kast y el ministro de Agricultura y masón, Jaime Campos. Sino porque también el próximo sábado 5 de septiembre será el encuentro Fraternitas, al cual extendieron la invitación al Mandatario.
¿Qué le comentó al Presidente Kast en la reunión?
Fue un encuentro muy positivo. Queríamos juntarnos con el Presidente hace un tiempo para conversar sobre temáticas que nos importan tanto a él como a nosotros, como una buena institucionalidad. Le reafirmamos la invitación al Fraternitas. Creo que todo apunta que sí podría asistir. Y además que nuestro lema también apunta en la dirección del gobierno, sobre cómo generamos una mayor unidad. A raíz de las mismas contingencias que estamos viendo en el día a día, cómo la solidaridad nos puede ir aportando a este mayor crecimiento. Quedamos muy contentos, muy satisfechos con el encuentro.

¿Cómo evalúa al gobierno a esta altura?
Cuando parte un gobierno siempre quiere colocar sus sellos propios, por supuesto, porque fue elegido por una gran por una amplia mayoría del país. Y él tenía un diagnóstico de país que era parte de su candidatura sobre qué faltaba controlar, faltaba seguridad, controlar la migración, faltaba crecimiento económico. Uno tiene muchas ideas en la candidatura, pero cuando uno está en el poder tiene que ir armonizando todas estas ideas. Por eso es fundamental el diálogo. Nosotros desde la masonería sustentamos mucho la importancia del humanismo, del diálogo, de la tolerancia, de la fraternidad y eso también tiene que aplicarse para los ambientes de la política. Estamos en un contexto muy polarizado, entonces, cuando uno quiere colocar un sello sin conversar, claro, es complicado. Todo esto tiene que conversarse, porque es cierto que necesitamos una mayor seguridad en el país, eso es indudable. Pero cualquier seguridad o cualquier proceso que lleve a quitar esas inseguridades tiene que construirse sobre la base de no afectar libertades que se buscan proteger.
El gobierno partió con una reforma económica ¿Cómo vio ese proceso?
O sea, Chile necesita cambios, eso es indudable. Porque, ¿qué es lo central en todo esto? Es la dignidad de las personas. La vivienda es fundamental. Cuando se tiene una propiedad, una vivienda digna, naturalmente afecta la estabilidad de la familia. Entonces, si la familia está pasando por un proceso de inestabilidad, eso conlleva todo lo demás. Conlleva afectaciones sociales. Todo eso tiene que ir de la mano, no se trata simplemente de bajar un presupuesto. Por eso el diálogo es trascendental. La masonería siempre aporta ideas para el desarrollo de un país. No se mete en la vinculación política, en la discusión partidista. pero aporta ideas.

La agenda económica volvió a poner en tapete el tema de la desigualdad.
Sí, eso lamentablemente vuelve a dividir. Claro, porque cuando se habla de cualquier afección económica o de soluciones económicas para un sector, siempre va a polarizar un poco la discusión. Cuando el diálogo va quedando un poco de lado se generan estas inestabilidades y estas complicaciones. Necesitamos ajustes en los procesos económicos, por supuesto. Porque para generar un mayor crecimiento hay que hacer cambios. Eso es indudable. Pero esos cambios no tienen que solamente favorecer un sector y perjudicar a otro. Por eso esto tiene que ser en en armonía. Todos tienen que sentir los beneficios del cambio. Necesitamos mucha justicia social, pero no tiene que mezclarse con la idea de un crecimiento económico y con la idea de igualdad que se quiere ir transmitiendo.
Ahora el gobierno dio vuelta la página y el foco es seguridad. Pero se ve que es una agenda complicada de liderar.
Sí, ha estado muy complicado porque las fuerzas que van generando violencia están cada día más potentes. Lamentablemente, este fenómeno ya no es solamente problema de nuestro país. Nosotros tenemos que respaldar medidas o estar de acuerdo con medidas que apunten en controlar esas situaciones que generan la violencia.

Pero ahora hay un contexto donde se critica el manejo que ha dado el gobierno en este tema, y se acusa que se podrían llegar a restringir las libertades individuales.
Por eso se necesita una conversación.
¿Pero a su juicio se ha dado entonces esa conversación por parte de este gobierno?
Se está en un proceso de diálogo. Yo creo en un proceso de diálogo. Pero vemos en el día a día que a la oposición no les gusta lo que está sucediendo, y si no les gusta, y levantan una voz, es porque a lo mejor hay un diálogo que todavía no se ha ido consolidando.
¿Quizás el gobierno ha intentado imponer sus mayorías en el Congreso Nacional?
Sí, mire, cuando uno tiene mayorías cree que pueden ser más fácil los cambios. Pero eso es perjudicial en cualquier desarrollo político porque cuando yo quiero imponer algo por la fuerza es delicado, porque voy debilitando y voy a afectando a sectores que a lo mejor no estaban de acuerdo con mi creencia política.

¿Comparte el diagnóstico de que hay un riesgo de que éste se transforme en un gobierno iliberal?
No creo que sea así, creo que es más bien una cuña que se ha ido colocando en la sociedad cuando alguien no está de acuerdo con algunas políticas. No estimo que sea así. En realidad estamos en un gobierno donde la democracia fluye en toda su dimensión.
¿Qué ha extrañado de parte de este gobierno?
Nuestro eje en Fraternitas es sabiduría. Apunta mucho a cómo fortalecemos la educación. Y si no fortalecemos la educación, todo lo demás se empieza a decaer, se empieza a destruir. Entonces yo creo que he echado de menos un poco la educación. La educación preocupa mucho a la masonería.
¿Qué espera de la ceremonia Fraternitas?
Esa ceremonia va a estar marcada por nuestro lema. Nuestro lema es unidad, solidaridad, progreso. Hablemos de unidad en nuestro Fraternitas. Nosotros tenemos que hacer un llamado a no dejar de lado en estos tiempos tan convulsos, tan preocupantes, cuando vemos un mundo que está transitando por guerra, está transitando por intolerancias, donde casi las políticas que se quieren implementar son de mano dura. Nosotros tenemos que pensar que estamos en un mundo, en un sistema de vida donde lo que hay que fortalecer es el humanismo. Cuando empieza a decaer el humanismo, empieza a quebrarse cualquier sociedad.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE














