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Beijing busca proteger sus “intereses legítimos” en Venezuela mientras empresa de EE.UU. se haría cargo de yacimientos petroleros operados por China y Rusia

“Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun. Sus declaraciones se produjeron después de que funcionarios estadounidenses anunciaran que North American Blue Energy Partners (NABEP) se haría cargo de varios campos petroleros venezolanos controlados anteriormente por empresas chinas y rusas.

Instalaciones petroleras en el lago de Maracaibo, en Cabimas, Venezuela, el 29 de enero de 2019. Foto: Archivo ISAAC URRUTIA

El domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el pacto por el que su país gozará del control mayoritario de una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela. “Es un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos”, aseguró en su red social, para repetir su aseveración de que el plan cerrado con el gobierno interino en Caracas no costará un dólar al gigante norteamericano y solo le traerá beneficios.

El inquilino de la Casa Blanca también prometió que “una de las cosas” que planea hacer con los 65.000 millones de barriles incluidos en el acuerdo será reponer las reservas estratégicas nacionales, actualmente en su nivel más bajo en cuatro décadas.

Y es que el pacto negociado y aprobado en secreto que convertirá a Washington en el socio mayoritario de una nueva joint venture que tendrá los derechos para operar 17 campos de crudo en el lago de Maracaibo y la faja del Orinoco con una vigencia de 25 años prorrogables, según anunció el sábado la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

Pero en la medida que se van conociendo más detalles de un plan que ha generado intensas críticas en todo el arco político de Venezuela, también van surgiendo cuestionamientos de otros actores clave en el mercado petrolero del país sudamericano.

Este martes fue el turno de China. El gobierno de Xi Jinping pidió la protección de sus “derechos e intereses legítimos” en Venezuela tras los informes de que una petrolera respaldada por Estados Unidos se hará cargo de varios campos petroleros operados anteriormente por empresas chinas y rusas.

“Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, según el diario estatal Global Times.

Guo afirmó que la cooperación entre Beijing y Caracas está protegida por el derecho internacional y las leyes de ambos países, y agregó que las relaciones entre Estados deben regirse por los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas. “La cooperación económica y comercial entre países debe regirse por los principios de igualdad, beneficio mutuo y cooperación en la que todos ganan”, reiteró.

Sus declaraciones se produjeron después de que funcionarios estadounidenses anunciaran que North American Blue Energy Partners (NABEP) se haría cargo de varios campos petroleros venezolanos controlados anteriormente por empresas chinas y rusas.

La Casa Blanca anunció que las autoridades interinas de Venezuela otorgaron a NABEP concesiones por 100 años para 17 campos petroleros con reservas probadas de alrededor de 65 mil millones de barriles. Washington tendrá una participación del 35% en la empresa matriz de NABEP y acceso preferencial al 20% de su producción petrolera a precio de costo, según informó Reuters.

Funcionarios estadounidenses citados por la agencia de noticias aseguraron que estos proyectos figuraban entre los 14 contratos recientemente adjudicados a North American Blue Energy Partners, empresa respaldada por Estados Unidos. NABEP era propiedad del magnate petrolero estadounidense Harry Sargeant y ahora está controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt.

“Venezuela cuenta con una gran abundancia de recursos naturales, gente trabajadora y un potencial sin explotar”, declaró Betancourt en un comunicado, confirmando el acuerdo. “Esta transacción liberará ese potencial para gran beneficio tanto de venezolanos como de estadounidenses”, añadió.

La Casa Blanca ha declarado que la NABEP también ha concedido al Departamento de Estado norteamericano el derecho de tanteo para adquirir el 80% restante de su producción.

Este acuerdo otorga a las empresas estadounidenses una posición estratégica en algunos de los yacimientos petrolíferos más importantes de Venezuela, desplazando los intereses chinos y rusos que durante mucho tiempo han desempeñado un papel fundamental en el sector energético del país. Además, le confiere a Washington un papel directo en la determinación de quién produce y vende el petróleo venezolano, en un intento de la administración Trump por reformar la industria petrolera del país y acercar sus vastas reservas a los intereses económicos y geopolíticos de Estados Unidos.

Proyectos operados por China

De hecho, cinco de los 14 yacimientos han sido operados por empresas chinas bajo un modelo promovido por el entonces presidente Nicolás Maduro, mientras que uno fue operado previamente por una empresa rusa, según informaron las autoridades.

Dos de los proyectos han sido operados por China Concord Resources, sancionada por Estados Unidos en 2019 por actividades relacionadas con Irán. Otro proyecto fue operado por Sinopec y otro por China National Petroleum Corporation, añadieron las autoridades.

La Casa Blanca describió el acuerdo como parte del esfuerzo del presidente Donald Trump por reducir la influencia china y rusa en el sector energético de Venezuela y fortalecer el control estadounidense sobre el suministro de energía en el hemisferio occidental.

“No solo estamos abriendo nuevas oportunidades para que el gobierno y los operadores estadounidenses se beneficien, sino que también estamos abriendo Estados Unidos como mercado para este petróleo que antes se enviaba a China”, declaró el funcionario.

Tras la caída de Maduro, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, declaró que Washington no permitiría que “el hemisferio occidental se convirtiera en una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos”.

China se ha convertido en el principal destino de las exportaciones de petróleo de Venezuela, representando casi el 95% de los ingresos externos del país, apunta Euronews.

Las empresas chinas se encuentran entre las pocas compañías extranjeras que continúan operando en Venezuela. China National Petroleum Corporation, de propiedad estatal, gestiona varias empresas conjuntas.

Según el centro de estudios estadounidense American Enterprise Institute, entre 2016 y 2023 la inversión china en el sector petrolero venezolano alcanzó aproximadamente los 2.100 millones de dólares.

El arresto de Maduro y la creciente inestabilidad política han incrementado la exposición de China. La deuda pendiente de Venezuela con Beijing supera los 10.000 millones de dólares, y su reembolso sigue siendo incierto.

El petróleo venezolano representó alrededor del 4% del total de las importaciones chinas el año pasado. A pesar de la salida de Maduro, gran parte de la estructura administrativa del país permanece intacta, asegura el medio europeo.

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