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Rusia intensifica su guerra encubierta y la CIA alerta de un ataque ruso con drones contra España, Francia o Italia

Estados Unidos alertó a los Estados del sur sobre un posible ataque de Moscú que consistiría en el lanzamiento de drones con un alcance de 600 kilómetros desde buques mercantes contra España, Francia e Italia. Analizamos la información disponible y cómo aumenta la amenaza.

Un investigador policial trabaja en la pista tras el hallazgo de un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig/Halle, Alemania, el 5 de agosto de 2026. Foto: Archivo

Estados Unidos alertó a los países del sur de Europa sobre un posible ataque de Moscú que consistiría en el lanzamiento de drones con un alcance de 600 kilómetros desde buques mercantes contra España, Francia e Italia. Analizamos la información disponible y cómo aumenta la amenaza.

Según informan medios españoles, los servicios de inteligencia estadounidenses han compartido un informe con varios países europeos que apunta a una posible operación rusa con drones contra objetivos en España, Francia o Italia.

Así lo reportó el periodista Xavier Colás, excorresponsal en Rusia, en el diario español El Mundo. El artículo situó el origen de la alerta en la visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a Moscú el pasado mes de agosto, y describió un escenario de ataque con drones lanzados desde buques mercantes camuflados como tráfico comercial ordinario.

Un agente de policía polaco cerca de un fragmento de dron tras el derribo de dispositivos rusos al entrar en el espacio aéreo polaco en Czesniki (Polonia) el 10 de septiembre de 2025. Foto: Archivo

Según información recabada por fuentes anónimas del Ministerio de Defensa de Lituania, y publicada por El Mundo, el dispositivo en cuestión sería el Gerbera, un pequeño dron ruso (de apenas dos metros de largo y 18 kilos de peso) capaz de recorrer hasta 600 kilómetros a unos 160 km/h.

Su limitada carga explosiva -entre cuatro y cinco kilos- no pretende causar destrucción masiva, sino tener un efecto simbólico y perturbador: paralizar temporalmente un aeropuerto, provocar un incendio o demostrar que Moscú puede atacar la retaguardia de Europa sin tener que cruzar ninguna frontera terrestre.

El Kremlin ya ha probado el lanzamiento de drones desde plataformas marítimas. En febrero pasado, una unidad naval sueca detectó un dron despegando de un buque de inteligencia ruso en el estrecho de Öresund. A esto se suma el precedente del ataque con drones armados en el aeropuerto de Leipzig, Alemania, que Berlín atribuye a la inteligencia rusa, y el incidente de 19 drones desarmados sobrevolando el espacio aéreo polaco hace un año.

Según analistas consultados por el periódico español, la lógica del Kremlin no se basa en la proximidad geográfica, sino en la vulnerabilidad política. El experto británico Keir Giles, especialista en estrategia militar rusa, sostiene que Moscú buscará “el punto más débil de Europa”, mencionando explícitamente a países como España, que carecen de sistemas de defensa aérea integrados adecuados para este tipo de amenaza.

España, Francia e Italia tienen otro tema en común, porque los tres celebrarán elecciones en 2027 y cuentan con fuerzas políticas capaces de capitalizar el cansancio social generado por años de guerra en Ucrania (a pesar del deseo declarado de Trump de poner fin al conflicto antes del invierno), algo que el gobierno de Putin podría intentar explotar con una acción de bajo costo y gran repercusión mediática.

El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, publicó un mensaje en X pidiendo a la gente que no “eche leña al fuego”: “No beneficia a nadie y carece totalmente de fundamento la alarma lanzada esta mañana por un periódico español que sugiere posibles ataques contra Italia, España y Francia por parte de buques y drones rusos. Ya estamos viviendo tiempos difíciles y tensos, y a nadie le conviene echar leña al fuego”, declaró el político.

Euronews indicó que la información de la CIA llega en un momento especialmente delicado para España en materia de seguridad. El gobierno de Pedro Sánchez se ha mostrado reacio a elevar el gasto en defensa al nuevo umbral exigido por la OTAN, una postura que ha provocado tensiones abiertas con Donald Trump y una casi ruptura de las relaciones bilaterales. Uno de los ejemplos más recientes se vio en la Asamblea General de la ONU, donde Sánchez se negó a asistir a la recepción ofrecida por Trump en Nueva York.

“En este contexto, una alerta de inteligencia de este tipo aumenta aún más la presión sobre la Moncloa: la falta de inversión en sistemas de defensa aérea y antimisiles es un punto débil que queda al descubierto justo cuando crece la percepción de una amenaza directa sobre territorio español”, añadió.

Un reporte del centro de estudios Institute for the Study of War (ISW), señaló que el Kremlin está llevando a cabo una serie coordinada de campañas cinéticas dirigidas contra Europa, y “los Estados de la OTAN deben comprender y debatir abiertamente tanto estas campañas rusas en curso contra Europa como la naturaleza cambiante de la amenaza convencional rusa a corto plazo para diseñar y ejecutar respuestas integrales”. Los gobiernos europeos aumentaron su disposición a atribuir públicamente y debatir los ataques cinéticos rusos en curso contra Europa después de que el gobierno alemán atribuyera oficialmente a Rusia el ataque con drones al aeropuerto de Leipzig del 5 de agosto.

“Sin embargo, los Estados y líderes europeos todavía se refieren con demasiada frecuencia a las acciones rusas con un lenguaje que impide respuestas efectivas, y no han tomado medidas suficientes por su cuenta para disuadir la escalada de la campaña rusa en su contra. Los gobiernos europeos deben desarrollar un marco conceptual compartido para comprender las campañas rusas en curso, un paso esencial para crear un plan político coordinado para responder a las acciones rusas y disuadirlas”, añadió.

El reporte dijo que la OTAN ha reconocido la cambiante amenaza convencional rusa a corto plazo y ha identificado la necesidad de un rápido rearme y adaptación europeos, basándose en las lecciones aprendidas de Ucrania para hacer frente a esta amenaza, aunque la acción va a la zaga de las palabras, sostuvo el ISW. “Los Estados europeos deben acelerar y mejorar estos esfuerzos de rearme y adaptación, y prepararse para el riesgo de un ataque convencional ruso limitado en un plazo menor que el período 2028-2030 que muchos Estados de la OTAN están considerando”, indicó.

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