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Jorge Heine, exembajador de Chile en Beijing: “Trump se ha dado cuenta de que China es un gigante y que no lo puede mover ni empujar tan fácilmente”

Ad portas de que se produjera en Washington D.C. la cita entre Donald Trump y Xi Jinping, el otrora jefe de la misión diplomática de Chile en China, Jorge Heine, analizó en el programa de streaming de La Tercera la tensión entre el gigante asiático y Estados Unidos, marcada por la competencia en la IA, el futuro de Taiwán y la incógnita de si se mantendrá la tregua comercial.

23-09-2026. Jorge Heine, exembajador de Chile en China. Foto: Pedro Rodríguez. PEDRO RODRIGUEZ

Este miércoles se concretó la quinta visita de un líder de la República Popular China a la capital de Estados Unidos, con la cita entre Xi Jinping y Donald Trump.

La animosidad entre ambas potencias -las dos economías más grandes del planeta- es algo con lo que el gobierno del Presidente José Antonio Kast debería tener especial prudencia, de acuerdo con el exembajador de Chile en Beijing, Jorge Heine.

En el programa de streaming de La Tercera, Desde la Redacción -entrevistado por Fernando Fuentes y Rodrigo Álvarez- quien fuera el máximo representante de Chile en el país asiático detalló los elementos de la pugna entre Washingon y Beijing y explicó por qué, según su análisis, es imperioso que La Moneda mantenga una “política de equilibrio” con sus dos principales socios comerciales.

¿Qué esperar de la reunión entre ambos?

Tiene mucha importancia. Quisiera subrayar que esta es la primera visita que el presidente Xi Jingping hace a Washington en 11 años. Desde el 2015, en que estuvo invitado por el presidente Barack Obama, que él no visitaba la ciudad. Nos da una pauta de lo que implica. Hay un cambio en reuniones que eran más bien esporádicas. El presidente Joe Biden nunca visitó China. También hay un cambio en el tono: Trump recibe a Xi en la base aérea Andrews, a la misma escalinata. Nunca he visto a un presidente de EE.UU. yendo a recibir a un dignatario que lo visite. Hay un cambio muy interesante en la dinámica, creo que pueden salir cosas interesantes como, por ejemplo, mantener la tregua en la guerra comercial o generar algún tipo de diálogo en materia de IA. El diálogo entre estas dos grandes potencias en materias militares también es muy importante, se había suspendido y ahora se ha renovado en los últimos meses.

En la cena que ofrecerá Trump habrá directivos de grandes empresas tecnológicas. ¿Cómo ve la disputa entre EE.UU. y China por la IA?, ¿se resolvería a nivel gubernamental o las empresas impondrán sus principios?

Normalmente lo que tenemos es que las empresas se resisten a la regulación y quieren hacer lo que les parezca mientras los gobiernos tratan de imponer algún tipo de reglamento. Acá tenemos un caso que es al revés: son las empresas quienes dicen que esto se puede ir de las manos. EE.UU. y China son las dos grandes potencias en materia de IA, ningún otro país les llega a los talones. Ahora, hay diferencias importantes en la forma en que han operado. La actitud del gobierno chino es decir que se necesitan aplicar sanciones ‘si se les arranca la moto’.

¿Regularizarlo?

Claro. Cosa que EE.UU. no quiere. Son dos enfoques distintos, pero creo que ambos están conscientes de que hay que poner algún tipo de control.

El 10 de noviembre expira la tregua comercial entre los dos países. ¿Es muy temprano para saber si habrá una extensión?

Creo que habrá una extensión. EE.UU. se ha dado cuenta de que al aplicar aranceles altos a China le ‘sale el tiro por la culata’. Tras eso, China dijo: “Nosotros entonces no le exportamos tierras raras”, y ahí quedó la ‘tendalada’. Acá hay una especie de empate. Por una parte, EE.UU. tiene el as bajo la manga, que son los semiconductores de más alto nivel, que China no tiene. Mientras China tiene las tierras raras. Esto ha generado este juego entre los dos: saben que uno le puede hacer jaque mate al otro, utilizando esta carta que tienen. Entonces, creo que la tregua se va a extender. La gran pregunta es si va a haber avances en otros temas, como en la IA. Trump tiene mucho interés en que haya más inversión china en EE.UU. (...) Bastos sectores, tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, son más escépticos en la relación (comercial) con China que el propio presidente Trump, lo que es un cambio a lo que tradicionalmente ocurría. Trump, desde antes de llegar a la presidencia, era muy crítico de China. Ahora súbitamente ha cambiado su discurso.

¿Por qué cree usted?

Creo que se ha dado cuenta de que China es un gigante y que no lo puede mover ni empujar tan fácilmente.

Otro de los temas en agenda es Taiwán. Reuters asegura que Xi Jinping presionaría a Trump a detener la venta de armas de EE.UU. a la isla. Washington mantiene en suspenso un último paquete de misiles, valorados en US$14.000

Tradicionalmente para EE.UU. el tema de Taiwán ha sido sagrado, no en términos de reconocerlo diplomáticamente, que no lo hace, pero sí en términos de que preserve su autonomía. En eso también el presidente Trump ha cambiado el discurso. Tras la cumbre de Beijing en mayo, se le consultó a Trump por el tema. En los años 80 el presidente Ronald Reagan dijo que algo que no iba a hacer (EE.UU.) era consultar con China la venta de armas (a Taiwán). Trump respondió que eso fue hace mucho tiempo.

¿Cuál debería ser la posición de Chile ante Washington y Beijing?

La clave del éxito de la política exterior de Chile queda muy de la mano con su política de desarrollo, Chile es un país que depende mucho del mercado global. Que Chile sea, en muchos aspectos, el país más desarrollado de América Latina, es, en parte importante, a que ha tenido una política de equilibrio, que ha logrado mantener muy buenas relaciones con Estados Unidos y con China. De hecho, Chile es uno de solo seis países que tienen tratados de libre comercio con EE.UU. y con China. Es un club muy exclusivo. Creo que es muy importante mantener ese equilibrio. A mí me preocupa, veo ciertas tendencias de este gobierno -no absolutas ni del 100%- a tratar de arrimarse demasiado a Estados Unidos. Un 40% de nuestras exportaciones van a China. No es algo menor. EE.UU. tiene más inversiones, obviamente es una gran potencia y es importante mantener buenas relaciones con ellos, pero a mí esto del Escudo de las Américas no me parece que sea una buena idea.

¿Cree que con la adhesión al Escudo de las Américas se inclina la balanza hacia Estados Unidos?

Creo que es una mala señal.

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