Por Alexis Paiva Mack
Científicos identifican cómo una red nerviosa potencia el cáncer de mama: esto dice su investigación
Según explicaron los autores, desde hace tiempo se tenía conocimiento de que muchos tumores sólidos contienen redes nerviosas. Sin embargo, no se comprendía cómo llegaban esos nervios hasta allí. El nuevo estudio explica cómo ocurre esto en el cáncer de mama triple negativo.

Un equipo de científicos de la Universidad de Oklahoma (Estados Unidos) asegura haber identificado cómo una forma agresiva de cáncer de mama manipula el propio sistema inmunitario del cuerpo para atraer nervios que alimentan el crecimiento tumoral.
Según explicaron los investigadores, desde hace tiempo se tenía conocimiento de que muchos tumores sólidos contienen redes nerviosas. Sin embargo, no se comprendía cómo llegaban esos nervios hasta allí.
El nuevo estudio explica cómo ocurre esto en el cáncer de mama triple negativo, un tipo de cáncer que se caracteriza por ser difícil de tratar.
Sus hallazgos fueron publicados a mediados de este año en la revista científica Cell Death & Differentiation.

Cómo los tumores del cáncer de mama triple negativo utilizan nervios para seguir creciendo
Los investigadores descubrieron que los tumores reclutan macrófagos, células inmunitarias que normalmente ayudan a combatir infecciones y a curar heridas.
Una vez dentro del tumor, los macrófagos liberan una proteína llamada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, por su sigla en inglés), que actúa como una señal química que estimula a los nervios cercanos a crecer dentro del tumor.
Los autores sostienen que, aunque el BDNF es conocido principalmente por favorecer el crecimiento de las células nerviosas en el cerebro, los tumores de mama secuestran esta misma señal para atraer nervios que promueven el crecimiento tumoral y la resistencia al tratamiento.
La profesora adjunta del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la U. de Oklahoma, la Dra. Maureen Cox, autora del estudio, afirmó: “Los macrófagos son la fuente crucial para atraer nervios al tumor”.
“Si bien los macrófagos suelen desempeñar un papel positivo en el organismo, en el caso del cáncer de mama facilitan una función negativa”, enfatizó la también investigadora del Centro Oncológico Stephenson de la mencionada institución.
De acuerdo a la Dra. Cox, los hallazgos podrían contribuir al desarrollo de una potencial nueva estrategia de tratamiento: en lugar de atacar directamente las células cancerosas, las futuras terapias podrían bloquear la comunicación entre los macrófagos y los nervios que favorecen el crecimiento tumoral.
Los investigadores probaron este enfoque en ratones modelo. Aseguran que, al utilizar un fármaco para bloquear la señalización del BDNF, los nervios no se infiltraron en el tumor y su crecimiento se redujo significativamente.
“Parece muy prometedor que podamos usar este fármaco, que ya está en el mercado, para atacar el BDNF. Creemos que los nervios son inmunosupresores, así que si podemos detener su crecimiento desde el principio, tal vez podamos potenciar la respuesta inmunitaria para ayudar a combatir el cáncer”, comentó la Dra. Cox.
Para comprobar si estos hallazgos podrían aplicarse a las personas, el equipo de Cox analizó datos de pacientes con cáncer de mama triple negativo.
Tras hacer la revisión, vieron que los tumores con niveles más altos de macrófagos y BDNF se asociaban con una menor supervivencia. Esto, según afirman, sugiere que lo que ocurre en ratones también podría ocurrir en humanos.
Ahora, el equipo tiene previsto realizar nuevos estudios para comprender mejor cómo los nervios provocan el crecimiento tumoral.
La Dra. Cox dijo que algunas evidencias sugieren que los nervios estimulan el crecimiento de vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes al tumor. Otras plantean que las células tumorales pueden desplazarse a lo largo de los nervios para escapar del sitio original y metastatizar.
La investigadora planea evaluar si este tipo de enfoque también podría ser aplicable en el cáncer de ovario de alto grado, que al igual que el cáncer de mama triple negativo, se caracteriza por ser complejo de tratar.
“En definitiva, queremos reactivar la inmunidad antitumoral en los pacientes con cáncer para que sus propios sistemas inmunitarios puedan rechazar los tumores”, enfatizó la Dra. Cox.
Cabe recordar que si tienes dudas relacionadas a tu salud, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso y las mejores formas de abordarlo.
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