Culto

Gladys González publica nuevo poemario sobre el cáncer dedicado al dolor por la muerte de su abuelo-padre

Junto con ser el libro número once de la editora y gestora cultural, Animalito Salvaje es parte de los más de veinte años de escritura de la autora radicada en Valparaíso. Próximo a presentarse en Santiago, el volumen revisa y constata el proceso de muerte de su abuelo, en un viaje al dolor por la vejez, el deterioro y el abandono, en diálogo con el pasado de quien fuera uno de sus referentes vitales.

gladys gonzález

El nuevo poemario de Gladys González es un libro híbrido, formato que ya ha ido transitando desde los poemarios Ruido blanco y Estado de emergencia, en donde a través de una prosa fragmentada y poética, la autora transita por el cáncer, la muerte de un abuelo-padre, y el silencio de quienes cuidan. Ese “animalito salvaje” que él nombraba cuando ella era niña se convierte en el hilo que une la memoria con el duelo.

El libro constata el proceso de muerte de este hombre desde los afectos, el pasado obrero, y  la cruda infancia de esas generaciones. También, desde lo sanitario y su paso por el sistema de salud: “Su identidad/ su biografía/ se resumía/ en una pulsera gris”.

Es también una denuncia cruda: la precarización de la salud pública, el abandono de la tercera edad, las deudas que deja la enfermedad, la violencia y discriminación que se ejerce por provenir de una clase social cruzada por el esfuerzo, y el peso invisible de las cuidadoras. “Para los viejos no hay cuidados especiales, ni amor./ Para los pobres tampoco”, se lee.

En estas páginas no hay adornos. Hay pérdida, hay amor, hay rabia. Hay un tránsito íntimo por la enfermedad que se vuelve espejo de una sociedad que envejece, usa y olvida. También, aparece el giro vegetal en donde el recuerdo del jardín crea un lazo imperecedero. Mientras haya jardín, habrá vida porque los mismos elementos que componen un cuerpo vuelvan a la tierra.  

Como señala la autora, este libro se inscribe en su trayectoria desde “un proyecto de escritura que planifiqué a temprana edad, ya hace más de 22 años y que he seguido con disciplina, como un tránsito por la microhistoria, por las vicisitudes que ha atravesado, desde diversas perspectivas, la clase baja y media chilena, y la importancia de la reivindicación de sus experiencias como parte de un archivo de memoria y estética”.

Crudo, tierno y político, Animalito Salvaje dialoga con escrituras que toman la enfermedad, y las estructuras de clase, particularmente, el cáncer como eje de un proyecto literario que habla sobre la enfermedad, existiendo una tradición en la poesía hispanoamericana e internacional que es importante revisar y mantener fresca como Enrique Lihn, Gonzalo Millán, Alejandra González Celis, Victoria Guerrero Peyrano, Teresa Obregoso, Lina Meruane, Héctor Viel Temperley o Audre Lorde. 

Los aprendizajes y “los pagos”

Una de las caras de este homenaje no solo tiene que ver con el pasado, con el cuerpo de quien fue joven alguna vez, sino que también con repasar lo aprendido de él. 

“Mi abuelo nunca fue un hombre común y corriente./ Fue un sobreviviente”, dice uno de los poemas. Y sigue: “La sangre migrante, la sangre del matadero, la sangre de la dictadura, la sangre de las matanzas del hambre, fluían en él”. 

“Él/ nos enseñó/ con brutalidad/ a resistir”, finaliza este mismo poema.

Al mismo tiempo, otra de las caras del relato es el abandono, el interés y “el mal pago” de familiares. “Mi abuelo, fue pastor de hienas”, escribe la autora, para quien esta dimensión “revela una situación a nivel nacional gravísima. Investigué, como parte del trabajo de ficción y escritura, y se requieren importantes cambios en el acompañamiento, a nivel humanitario, en las formas de ver la vejez, principalmente, respetar las emociones y experiencias de vida, para dar acompañamiento a las personas mayores, que es un lugar por el que vamos igualmente a atravesar”.

Más de dos décadas de escritura

Este es el poemario número once de Gladys González, inscribiéndose en las dos décadas dedicadas al trabajo escritural. Animalito Salvaje está antecedido de Papelitos (2002), Gran avenida (2004), Aire quemado (2009), Hospicio (2011), Calamina (2014), Pequeñas cosas (2015, antología que reúne parte significativa de su producción poética), Bitácora (2018), Navaja (2021), Ruido blanco (2022) y Estado de emergencia (2023).

Respecto a este hito, la escritora señala que “este 2026 es muy significativo porque se cumplen 22 años de publicaciones, desde un libro pequeño publicado en Eloísa Cartonera, luego cuatro publicados con Ediciones Libros La Calabaza del Diablo, otro con Libros del Pez Espiral, hasta Ediciones Libros del Cardo. Gran Avenida fue un libro muy importante para una estética de escritura de género, con conciencia de clase y de discurso sobre la ciudad, por lo que celebrar con Animalito Salvaje cierra también un ciclo afectivo y temporal”. 

Animalito Salvaje ya se encuentra disponible para la venta en el portal de la editorial, en Buscalibre.cl y en librerías. 

Más sobre:LibrosGladys GonzálezAnimalito SalvajeLibros Culto

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE