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Carabineros recibe alarmante estudio que revela que el 57% de los uniformados presenta al menos una licencia médica al año

El análisis realizado por la Universidad de Chile dejó al descubierto la compleja situación médica que se vive al interior de la institución, donde incluso en un escalafón el 95% de los funcionarios ha tenido permisos médicos en un año. A raíz de aquello, el Ministerio de Seguridad abordará la situación con medidas para revertir ese escenario.

Hasta el edificio Moneda Bicentenario, ubicado en Teatinos 92, llegó la subsecretaria de Seguridad Pública, Pilar Giannini, el general director de Carabineros Marcelo Araya y representantes de la Universidad de Chile, para conocer un informe elaborado por dicha casa de estudios respecto a una compleja situación al interior de la policía uniformada: las licencias médicas.

El informe elaborado por el Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (CESC) de la Facultad de Gobierno, por encargo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el Ministerio de Seguridad, consiste en un acabado método de evaluación para conocer la situación al interior de Carabineros.

Según el documento de 193 páginas entregado al Alto Mando de Carabineros, al que tuvo acceso La Tercera, la situación de licencias médicas al interior de la policía uniformada es altamente alarmante. Este mismo medio, en marzo pasado, ya había alertado que el 20% de los funcionarios permanecía con reposo médico.

Pero el análisis del CESC no sólo da cuenta de aquello, sino que también evidencia cuáles son las razones detrás del fenómeno y las posibles soluciones en materia de políticas públicas respecto a la materia.

El diagnóstico

El estudio analizó las licencias médicas de los funcionarios de Carabineros desde 2018 hasta 2024. En ese periodo, según el análisis, se detectó un aumento sostenido y una transformación en la forma del ausentismo laboral, lo que ha sido marcado por la intensificación respecto a la duración de estas licencias.

Según el documento, entre 2018 a 2022 la tasa de incapacidad, es decir, el número de días perdidos por cada funcionario, se duplicó, pasando de un promedio de 16,8 días a 31,5 de ausentismo por cada policía. La misma medición, disminuyó acotadamente en 2024 a 25,3 días por carabinero.

La tasa de gravedad -la cantidad de días promedios por licencia- también pasó de un promedio de 10,9 días en 2018 a 14,7 días en 2024. Pero no es la única cifra alarmante, porque también se detectó que el índice de prevalencia, es decir, el porcentaje de funcionarios que tiene licencia anualmente, pasó del 50% al 57% en el mismo periodo. Lo anterior, se traduce en que uno de cada dos funcionarios de Carabineros tiene al menos una licencia al año.

Otro índice, que sigue la misma línea, es la frecuencia con la que un carabinero se toma licencia al año, pasando de 1,5 licencias por personas en 2018 a 2,14 licencias en 2022.

El mismo informe también da cuenta de que existen diferencias a nivel de escalafones en la policía uniformada, es decir, en los grados que tiene cada funcionario.

Los funcionarios de Nombramiento Institucional (PNI), es decir, suboficiales, tienen más licencias que los de Nombramiento Supremo (PNS), llámese, los oficiales. Los funcionarios con menor grado, alcanzan los 33,3 días promedio, mientras que los oficiales 14,9 días.

La cifra más alarmante se da en los de grado “Carabinero”, el menor escalafón en la policía uniformada, donde el 95,3% de los funcionarios en 2024 tuvo al menos una licencia y el promedio de días de ausentismo llega a los 41,8.

Los aspirantes, o carabineros alumnos, llega apenas al 2%, lo que -según el estudio- demuestra que el ausentismo ocurre al ingresar al trabajo operativo. Otro de los descubrimientos es que en los funcionarios que trabajan en unidades operativas, la prevalencia alcanza el 80% y el promedio de días a los 50,2.

Los factores tras el ausentismo policial

En un segundo punto del extendido informe de la Universidad de Chile, se da cuenta respecto a las razones por las que existe un alto ausentismo en la policía encabezada por el general Araya.

El 37% de las licencias médicas por “enfermedad común” corresponden a diagnósticos de salud mental, mientras que en las “enfermedades profesionales” dicho diagnóstico alcanza el 40%.

Pero además del alto número de licencias por salud mental, también se detectó que existe un “uso estratégico” del reposo médico. En el estudio se advierte que durante diciembre de 2024 se presentaron 10.628 licencias médicas, lo que se duplicó durante las festividades de Navidad.

Además, se citan los 1.070 funcionarios con licencia detectados por Contraloría que viajaron al extranjero durante sus reposos médicos.

Pero contrario a esa situación, la casa de estudio también advierte de una alarmante práctica. Se trata del “presentismo”, concepto que define cuando un funcionario sigue en sus labores pese a estar enfermo, detectándose que dicha práctica se realiza por presión laborar al tratarse de una institución jerárquica, así como también por deber. Esa situación, agrega, sólo genera mayor deterioro físico y agudiza patologías como el estrés, el que se convierte en crónico.

El plan de cuatro ejes

Para revertir este complejo escenario, el estudio del CESC entrega un plan de cuatro ejes. El primero de ellos, dado los hallazgos, es sobre la gestión del liderazgo y fortalecimiento del clima laboral. En ese sentido, se propone fortalecer los estilos de la conducción del mando, estableciendo canales de diálogo, integrar competencias de liderazgo positivo y sistematizar y transferir buenas prácticas.

Un segundo eje se relaciona con la promoción de la salud mental y física, lo que se materializa a través de campañas de comunicación interna para desestigmatizar la búsqueda de ayuda en salud mental, capacitar a los mandos y crear test sobre la temprana detección de problemas de estrés, depresión, ansiedad y formar redes de apoyo entre pares.

En cuanto a la gestión operativa, la Universidad de Chile también propone realizar cambios en el sistema de turnos, proponiendo crear esquemas de turnos más cortos, estables y eliminando arbitrariedades, permitiendo que los funcionarios puedan planificar sus vidas personales. También se plantea reestructurar el sistema de traslados y mejorar las condiciones materiales con las que trabajan los carabineros.

Como último eje, se plantea que se debe actualizar y mejorar la normativa respecto a las licencias médicas en Carabineros, así como también incorporar herramientas de analítica, consolidar bases de datos, entre otras medidas.

Parte de estas medidas, destacan desde el gobierno, se han abordado en el proyecto de ley sobre modernización de Carabineros, el que plantea aumentos salariales y mejoras en las condiciones laborales de los funcionarios.

Tras el encuentro, la subsecretaria Giannini afirmó que “lo primero es hacernos cargo del problema con transparencia y con evidencia. Este estudio nos permite tener un diagnóstico claro del ausentismo en Carabineros y, sobre esa base, avanzar con medidas concretas. Aquí hay desafíos de salud mental, de clima laboral, de organización de los turnos y de conciliación de la vida personal y familiar que tenemos que abordar. Modernizar Carabineros también significa cuidar a quienes todos los días están en la calle cuidando a los chilenos.”

“La modernización de Carabineros que estamos impulsando es una política de Estado, que también significa mejorar las condiciones en que nuestros funcionarios realizan su trabajo. Queremos una institución que cuide a sus carabineros, prevenga y detecte tempranamente los problemas, para lograr un objetivo muy concreto, más carabineros disponibles y desplegados en las calles, entregando mayor seguridad a las personas”.

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