Por David Tralma
La pugna que se generó en los centros de estudios de la oposición en la estrategia para enfrentar a Kast
El jueves pasado, una discusión entre Ominami y Ruz develó una fractura entre el foco que debe tener la red de entidades de pensamiento de izquierda y centroizquierda. "Nos distrajimos del objetivo central sobre esta evaluación necesaria", dice el representante de la organización ligada al PL.

El jueves de la semana pasada, el ambiente se cortaba con un cuchillo en las oficinas de la fundación Chile 21. Allí se juntaron los centros de estudios de la oposición y esa jornada el dueño de casa, exministro Carlos Ominami (PS), y el representante de la entidad ligada a la Democracia Cristiana, Luis Ruz, se enfrascaron en una tensa discusión.
El origen de la discusión fue un aspecto menor, que terminó por encender los ánimos: Ruz, presidente de Centro Democracia y Comunidad (CDC), pidió la palabra, pero Ominami le planteó que ya había hablado. Ahí la situación escaló, al punto de que Ruz se levantó y abandonó la reunión. Ambos hablaron posteriormente para calmar los ánimos.

El momento fue considerado como la gota que rebasó el vaso de una división que se ha transparentado en el sector, respecto de un tema más de fondo en la discusión política de la oposición: cuánto dedicarse a evaluar las medidas del gobierno del Presidente José Antonio Kast, cuando, consideran los más críticos, aún no se ha hecho un análisis más acabado sobre los factores de la dura derrota en la última elección presidencial y la administración del expresidente Gabriel Boric.
Por un lado, los centros de pensamiento ligados al Frente Amplio, Rumbo Colectivo y Nodo XXI; al Partido Comunista, el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), y al Partido Socialista, como Igualdad y la entidad que fundó la expresidenta Michelle Bachelet, Horizonte Ciudadano, son apuntados por estar en favor de centrarse en una evaluación más crítica de Kast.
Quienes los acusan usan como ejemplo un seminario organizado para este jueves, donde figuras como el exministro del Interior, Álvaro Elizalde, y otros representantes de la oposición, analizarán la agendad de seguridad pública de Kast.
En el bando del frente están los centros ligados al PPD, Fundación Por la Democracia; del Partido Liberal, Fábrica; a la DC, Centro Democracia y Comunidad, y, además, la Fundación Socialdemócrata.
La discusión es tal que, este jueves, Ruz envió al grupo de WhatsApp que comparten los representantes de los centros de pensamiento del sector una carta, donde afirma que “o de fondo tiene que ver con la preocupación acerca del propósito de esta red. Estimo que se ha desdibujado. Esta red nació de la necesidad de pensar las razones de un duro resultado presidencial, que trajo consigo un gobierno de extrema derecha”.
Luego, agregó: “Postergar este debate por la urgencia de la coyuntura tiene un costo que, tarde o temprano, pasa la cuenta. Y el espacio de los centros de estudio debería ser el más propicio para aquello”.
En la misma línea, Nicolás Freire, de Fábrica, acusó que “uno de los primeros desafíos era hacer un diagnóstico con las causas de la derrota, para, a partir de ello, pensar en elementos que pueden existir en común para ofrecer a los distintos partidos. Dentro de la red este objetivo se anduvo perdiendo con la coyuntura. Nos distrajimos del objetivo central sobre esta evaluación necesaria”.

Por el lado de Chile 21, su representante Carlos Ominami advirtió que se pueden llevar concretar las dos apuestas desde la red de centros de la oposición: tanto analizar la derrota presidencial como apuntar a Kast.
“Efectivamente hay una discusión en la red, que tiene que ver con dos cosas. Uno, las normas de funcionamiento, se requiere una coordinación que sea más expedita y para eso estamos en la discusión de un protocolo. También hay otra discusión y yo soy partidario de trabajar en las dos líneas: las reflexiones sobre el gobierno de Kat y hacernos la pregunta de qué hicimos mal”, planteó el exministro de Economía, quien espera que en una próxima reunión se pueda dar por superada la polémica.
La opinión de Ruz y Freire es contrastada por los centros de estudios ligados al FA, PC y PS. Desde el frenteamplismo advierten que ellos pasaron por una etapa de congreso donde se hizo un crudo balance del gobierno de Boric, mientras que los comunistas dicen que en octubre recién comenzarán su proceso de “conferencia” partidaria, donde esperan cerrar esa discusión.
Desde Horizonte Ciudadano, Eolo Díaz-Tendero planteó que “el rol de los centros de pensamiento es aportar evidencia, estudios y análisis que permitan comprender los cambios que está viviendo la sociedad y abrir una conversación estratégica sobre el futuro del progresismo y la izquierda en Chile”.
“No nos corresponde definir la estrategia de los partidos políticos, sino contribuir a generar espacios de reflexión y encuentro entre actores diversos. La construcción de una mirada común no es un ejercicio de corto plazo: requiere diálogo sostenido, debate riguroso y la capacidad de transformar diagnósticos distintos en acuerdos sobre los grandes desafíos que enfrenta el país”, agregó al respecto el representante de la fundación que creó Bachelet.

Por otro lado, desde el ICAL, Fernando Carmona sostuvo que las dos ideas en disputa “van más o menos unidas. Si no sabemos en qué nos equivocamos difícilmente vamos a saber cómo revertir la situación en el marco de las críticas a este gobierno.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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