Una cobarde agresión

SEÑOR DIRECTOR:
La agresión de que fue objeto la ministra Ximena Lincolao es algo que no tiene nombre. Me llamó profundamente la atención que las autoridades de la Universidad Austral, en particular su rector, no hubieran acompañado a la ministra en su salida, para protegerla. ¿Sería por miedo? Espero que esas autoridades anuncien a la brevedad la expulsión de los estudiantes responsables de este deleznable hecho.
Samuel Arancibia Lavín
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE



















