Dando la espalda a la cordillera

SEÑOR DIRECTOR:
La dramática activación de quebradas en Atacama y Coquimbo, el aluvión en San Carlos de Apoquindo, junto a las tormentas e inundaciones en gran parte del país, han sorprendido a muchos. Pero lo que debería sorprender es que algunas autoridades nieguen el conocimiento existente y sostengan erróneamente que no se pudieron predecir o prevenir. Se suele pensar las ciudades como entes desvinculados de su entorno, dando la espalda a la cordillera o al mar, ignorando sus dinámicas y procesos naturales.
La ciencia geográfica lleva décadas analizando y modelando estos fenómenos, su relación con el cambio climático y ciclos como El Niño. Asimismo, ha generado amplio conocimiento científico sobre los riesgos derivados de la interacción entre amenazas naturales, sociedad e infraestructura. El uso y valoración de este conocimiento posibilita una gestión para la planificación territorial que limite riesgos, mitigue impactos, fomente la resiliencia y reduzca desigualdades e injusticias. Su integración en la vida cotidiana debe ser trabajada por medio de una educación geográfica contextualizada.
Como la planificación territorial y el fortalecimiento de la educación requieren tiempo y recursos, la comunidad geográfica pone a disposición el conocimiento territorial y su capacidad de propuesta. Negar el conocimiento acumulado es el peor camino: dar la espalda a la cordillera fue un error; hacerlo a la ciencia es un fracaso mayor.
Johannes Rehner
Director Instituto de Geografía UC
Alexis Vásquez
Director Dpto. de Geografía, U. de Chile
Voltaire Alvarado
Director Dpto. de Geografía, U. de Concepción
Marcela Robles
Pdta. Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE













